Categoría: Investigación en Educación

Artículo original

Neuro-habilidades en los estudiantes de preescolar, sexto, séptimo, octavo y noveno grado del Gimnasio Campestre, cuatro años después de la pandemia  

Marcela Corredor1, Lucia Montes2, Liliana Abusaíd3
  1. Coordinadora C.A.P. (Centro de Apoyo Pedagógico) 
  2. Terapeuta Ocupacional (C.A.P.)
  3. Fonoaudióloga (C.A.P.)

Recibido: 4 de junio de 2025

Aceptado: 7 de junio de 2025

Table of Contents

RESUMEN

El presente artículo busca determinar el impacto de la pandemia cuatro años después, en las habilidades del neurodesarrollo y aprendizaje de los estudiantes de preescolar, sexto, séptimo, octavo y noveno del Gimnasio Campestre, producto del confinamiento y la educación híbrida. En este sentido, tomando como base los hitos de desarrollo, se pretende estudiar si esta población cumple con los prerrequisitos óptimos para su proceso de aprendizaje. A su vez, se propone elaborar un perfil gráfico de los estudiantes de sexto, séptimo, octavo y noveno en hábitos y técnicas de estudio, en aras de promover las habilidades del aprendizaje.

Palabras clave: Neurodesarrollo, pandemia, hitos de desarrollo, hábitos de estudio.

ABSTRACT

The present article aims to determine the impact of the pandemic situation four years later, on the neurodevelopmental skills and learning abilities of a group of preschoolers to sixth, seventh and ninth graders at Gimnasio Campestre, due to confinement and hybrid education. In this regard, based on the developmental milestones of preschool students, the intention is to investigate whether this population meets the optimal prerequisites for their learning process. Additionally, the article proposes a graphical profile of study habits and techniques in sixth, seventh, eighth and ninth graders, with the goal of enhancing the learning skills of students in higher grades.

Key Words:Neurodevelopment, pandemic, developmental milestones, study habits.

Un estudio realizado por Miranda (2020), evidencia que los educandos consideran el estado de ánimo durante la cuarentena como un factor importante que influyó de forma negativa en la adquisición de nuevos aprendizajes, por esta razón, considerando la importancia del aprendizaje integral en la vida de los estudiantes, es relevante conocer el impacto que la pandemia originó, y el cómo mitigar y/o manejar las consecuencias negativas en las poblaciones de niños y jóvenes.

INTRODUCCIÓN

Interactuar con estudiantes en el ámbito educativo requiere de un amplio conocimiento del desarrollo neuro evolutivo y cognitivo. Para esta investigación en particular nos referimos a la integración refleja, el lenguaje, las Funciones Ejecutivas y el método de estudio. Una de las afectaciones más complejas del post confinamiento es el impacto que ha generado en el desarrollo y aprendizaje de los estudiantes, pues esto, implicó modificar la forma de enseñar.  Las limitaciones de interacción social, de movimiento con un propósito y el aprendizaje adaptando las clases a una modalidad de educación híbrida en la que se trasladaron contenidos formativos que se impartían de forma presencial a un aula remota (Peña Torbay, 2021) sumado al aislamiento al que fueron avocados, han provocado reacciones en los comportamientos de los niños y jóvenes como: ansiedad, desmotivación, y ralentización  de los procesos cognitivos; en consecuencia, se evidencia, dificultad en la adecuada adquisición de habilidades atencionales, de memoria y pensamiento, así como,  inmadurez a nivel sensoriomotor, de integración refleja, desarrollo del lenguaje, habla, pensamiento, organización, estado físico, hábitos de estudio, entre otros, aspectos que están estrechamente relacionados con los resultados en los desempeños de los niños y jóvenes en las diferentes asignaturas. Un estudio realizado por Miranda (2020), evidencia que los educandos consideran el estado de ánimo durante la cuarentena como un factor importante que influyó de forma negativa en la adquisición de nuevos aprendizajes, por esta razón, considerando la importancia del aprendizaje integral en la vida de los estudiantes, es relevante conocer el impacto que la pandemia originó, y el cómo mitigar y/o manejar las consecuencias negativas en las poblaciones de niños y jóvenes.

MARCO DE REFERENCIA

Para la investigación actual, se revisó la literatura relacionada con el tema, pero no se encontraron publicaciones que abordarán las consecuencias en el área biopsicosocial, del neurodesarrollo y lenguaje, ya que en su mayoría corresponden a estudios exploratorios (Del Castillo & Pando Velasco, 2020). Sin embargo, algunos de estos estudios muestran que los niños y adolescentes son grupos de población muy vulnerables, los cuales están en riesgo de sufrir múltiples consecuencias tras el confinamiento repentino, además de un aumento del tiempo en redes sociales y uso de dispositivos móviles, lo que puede influir en su adecuado neurodesarrollo (Guessoum et al., 2020).

A nivel neurobiológico, se ha observado menor actividad física, sedentarismo, patrones irregulares de sueño y dietas menos equilibradas (Wang et al., 2020). Si bien, la maduración del cerebro y el ambiente social están estrechamente relacionados, el aislamiento social, se ha descrito como un factor modulador del inicio de desórdenes emocionales durante la adolescencia (Lamblin et al., 2017). Ahora bien, las dificultades de maduración que ya existían de base se incrementaron durante el confinamiento, ya sea de orden atencional, de neurodesarrollo, habla, pensamiento, lenguaje y organización, así como el manejo de estas por parte de los padres. Por lo tanto, los estudiantes con dificultades de atención son particularmente vulnerables a las consecuencias y medidas tomadas en la pandemia, esto asociado al distanciamiento físico y social, a la falta de estimulación en las diferentes áreas del desarrollo, hábitos y organización que pueden generar un aumento en las conductas que afectan el aprendizaje.

Hablamos de neurodesarrollo como la secuencia ordenada de cambios que experimenta el sistema nervioso durante la vida, que da lugar a la adquisición de nuevas y más complejas habilidades funcionales, así como, un funcionamiento adaptativo y el desarrollo humano.  Tiene una base genética que interactúa con el ambiente a través de la experiencia y ocurre en períodos críticos y sensibles; ahora, el neurodesarrollo se basa en la plasticidad del sistema nervioso, en cambios adaptativos estructurales y funcionales según las demandas del ambiente, por lo que, los procesos genéticos se integran a otros niveles de organización y las relaciones entre genes y contexto forman parte de la plasticidad del cambio individual. En consecuencia, actualmente priman teorías del desarrollo cuyo énfasis está en los procesos en que participan variables biológicas, de crianza y ambientales en una interacción recíproca.

El neurodesarrollo implica cambios que pueden ser transformacionales, es decir incluir cambios a nivel de maduración, así mismo, no es lineal ya que las habilidades se organizan jerárquicamente y se van combinando y sumando unas a otras.  Por otro lado, es organizado y secuencial, es decir, que presentan cambios sucesivos; Se espera un paralelismo en la adquisición de habilidades en diversas áreas funcionales (motoras, lingüísticas, cognitivas, socioemocionales, etc.); la falta de este paralelismo, conocido como disociación del desarrollo estaría en la base de los trastornos del neurodesarrollo (TND). Tiene una dirección definida puesto que, todo sistema ordenado presupone una orientación hacia una meta o estado final, y el neurodesarrollo tiende a fines específicos. Es relativamente permanente e irreversible. Los cambios transformacionales del neurodesarrollo no son circulares, transitorios o voluntariamente reversibles.

La neuro-plasticidad o plasticidad cerebral, se define como la capacidad biológica interna del SNC de experimentar cambios adaptativos estructurales y funcionales en respuesta a demandas del ambiente, regulado por factores intrínsecos, propios de cada individuo, y por factores extrínsecos, el ambiente. También se aplica a la capacidad de recuperarse de una lesión. Por regla general, hay tres mecanismos por los cuales la experiencia induce cambios en el cerebro. En primer lugar, existe un cambio anatómico dado por la capacidad de las sinapsis existentes.  Un segundo mecanismo es neuroquímico y se relaciona con la capacidad de una sinapsis existente para modificar su actividad aumentando la síntesis y liberación de neurotransmisores y mejorando la eficiencia en la transmisión del impulso nervioso. El tercer mecanismo es metabólico y está dado por las fluctuaciones en la actividad metabólica (p. ej., uso de glucosa u oxígeno) en el cerebro en respuesta a la experiencia. En consecuencia, implica cambios fundamentales en la neurogénesis, migración de neuronas, formación de sinapsis y especialización de redes neuronales estructurales y funcionales que determinan la emergencia de cambios conductuales, los denominados hitos del desarrollo; son universales y propios de la especie; se adquieren en forma secuencial de modo que cada uno va construyendo el andamiaje para el siguiente. Las nuevas adquisiciones permiten adaptarse a un entorno, que está en constante cambio, a través del aprendizaje y la memoria. Esta capacidad de adaptarse positivamente a las condiciones de vida es un proceso dinámico que evoluciona con el tiempo y que implica un tipo de funcionamiento adaptativo que nos permite afrontar específicamente dificultades, recuperar un equilibrio perdido y usar esta experiencia como una oportunidad de crecimiento.  Recientemente se ha propuesto que los patrones de neuro-plasticidad anormal serán centrales en la génesis de muchos trastornos pediátricos congénitos y adquiridos del SNC, como encefalopatía hipóxico-isquémica neonatal, parálisis cerebral, epilepsia y encefalopatías epilépticas, discapacidad intelectual (DI), trastornos del neurodesarrollo como trastornos del espectro autista. (TEA), como el trastorno por déficit de atención (TDAH) y esquizofrenia.

Los períodos en que la acción del ambiente tiene un mayor impacto en la emergencia de nuevas conductas se denominan períodos críticos y sensibles y algunos dominios del comportamiento solo pueden adquirirse en este tiempo.

Los “períodos críticos” son menos frecuentes, corresponden a etapas cortas y bien definidas, durante las cuales ocurre el desarrollo o cambio abrupto de un área particular del cerebro. Ejemplo, el desarrollo de la visión binocular, en que la exposición de los ojos al estímulo luminoso desde el período neonatal inmediato es fundamental para desarrollar la visión, el contacto con el bebé, hablándole claro desde muy pequeño es crítico para el desarrollo de lenguaje.

Los “períodos sensibles” son más frecuentes, más prolongados y durante ellos hay adquisición gradual de funciones, que pueden extenderse incluso por años. Condiciones como el aprendizaje y la memoria, que dependen menos de la experiencia y ocurren en la vida, son responsables de los cambios en el cerebro, que determina el perfil de comportamiento y desarrollo del organismo.

El ambiente físico puede afectar el neurodesarrollo en forma directa o a través de los cuidadores adultos. Se ha reportado el efecto negativo que tienen los contaminantes ambientales (alérgenos, productos químicos que se encuentran en productos de limpieza, subproductos de combustión y materiales de construcción) y tóxicos ambientales (plomo, metilmercurio, otros metales pesados, solventes y pesticidas) y aspectos en la nutrición. Así mismo, ha sido estudiado el papel que juega la contaminación acústica, la calidad de la iluminación en guarderías y colegios y la ventilación evaluada a través de mediciones de concentración de monóxido de carbono; de igual forma, las condiciones de vivienda también impactan negativamente y las CBA. Los niños de bajo nivel socio económico o que viven en pobreza están desproporcionadamente expuestos a ambientes físicos y condiciones sociales subóptimas, que impactan negativamente en su neurodesarrollo.

Definimos como adversidad al estar expuesto a experiencias que representan una desviación del entorno esperado (aislamiento pandemia COVID) y requieren adaptación importante por parte del niño y su entorno.

Los estudios existentes han revelado una reducción en el volumen del hipocampo, mientras que después de la privación se ha encontrado con mayores alteraciones de frecuencia de la función frontoestriatal, la cual es la que conecta las regiones frontales con los ganglios basales; estos circuitos son regulados por neurotransmisores dopaminérgicos, serotoninérgicos, noradrenérgicos y colinérgicos.  Por otra parte, se ha evidenciado el   retraso psicomotor, el desarrollo del lenguaje y dificultades en articulación y alimentación, entre otros. Dentro de los factores maternos responsables se ha señalado la edad materna, estatus socioeconómico, salud materna, nutrición y uso de sustancias durante el embarazo, lo cual ha llevado a mayores dificultades en el desarrollo de las neuro habilidades. Durante la adolescencia es posible que estos jóvenes puedan presentar hiperactividad, falta de atención, deterioro en funciones ejecutivas, baja comprensión y expresión del lenguaje tanto oral como escrito.

Otro factor importante estudiado, es el estado emocional de la madre durante el embarazo en el aislamiento, lo que aumentó los niveles del cortisol. Una mayor exposición fetal a esta hormona determina cambios permanentes en la estructura cerebral fetal que influyen en su neurodesarrollo incrementando el riesgo de problemas conductuales y de salud mental a futuro.

El cerebro en desarrollo tiene necesidades nutricionales únicas, ya que requiere de mucha energía respecto a otros órganos. La glucosa es la gran fuente de energía cerebral y, asociada a otros nutrientes, tiene un papel básico en la formación y eliminación de sinapsis. La glucosa y los nutrientes afectan la neuroanatomía, la neuroquímica y la neurofisiología y, por consiguiente, el funcionamiento neuronal a través del ciclo vital y sus distintas fases.

El desarrollo infantil, su seguimiento de manera regular y periódica, la detección de signos de alarma que señalen alteraciones en detrimento de su evolución normal, tienen repercusión crucial para lograr el máximo potencial de las capacidades y habilidades de cada ser humano. Los profesionales de la salud y la educación que trabajan con niños deben conocer a profundidad las características propias del neurodesarrollo en las etapas de la vida del ser humano y en sus manifestaciones motoras (gruesas-finas), lenguaje, pensamiento, desarrollo sensorial, funciones ejecutivas, método y hábitos de estudio, organización, entre otros.

La evaluación de los hitos del desarrollo permite estimar que el desarrollo cerebral está ocurriendo dentro de un marco apropiado, por tanto, es muy importante conocer los parámetros mínimos para evaluar el desarrollo en cada edad. Es necesario recordar, que la pérdida de habilidades previamente adquiridas, o regresión del desarrollo, siempre implica una alerta para que el niño sea evaluado y estimulado en sus habilidades.

Existen parámetros que permiten identificar alteraciones relevantes en el neurodesarrollo, como son: fallas en la evolución esperada a una edad determinada, desarrollo asimétrico del movimiento, anormalidades persistentes del tono muscular, demora en la aparición de reflejos primitivos, pérdida de habilidades previamente adquiridas, no consolidación de movimientos nuevos, pobreza en el desarrollo del lenguaje y de pensamiento, dificultad en la interacción social y psicoafectiva.

Durante el aislamiento o la pandemia COVID 19, El desarrollo motor fue uno de los más afectados y por ende el que ocasionó que el desarrollo en las neuro habilidades se viera más retrasado. El desarrollo motor involucra la adquisición progresiva de habilidades motoras que permiten mantener un adecuado control postural, desplazamientos y destrezas manuales. Para ello, se requiere la aparición y desaparición de los reflejos controlados por los niveles inferiores del sistema nervioso central (SNC) que permiten respuestas posturales y motoras funcionales y voluntarias. Asimismo, el control postural surge de una compleja interacción entre el sistema musculoesquelético y nervioso, denominados en conjunto sistema de control postural. El entorno o medio ambiente cumple una función fundamental. Hay factores reguladores del desarrollo motor como los endógenos o no modificables, los genéticos y neuro hormonales, y los exógenos o modificables, donde se encuentran la nutrición, el estado de salud, los psicológicos y los socioeconómicos. El desarrollo motor grueso se produce en sentido cefalocaudal, y se refiere a los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de control que se tiene sobre este para mantener el equilibrio, la postura y el movimiento, con lo cual se logra controlar la cabeza, sentarse sin apoyo, gatear, caminar, saltar, correr, subir escaleras, etc.  Ahora bien, el desarrollo motor fino se produce en sentido próximo distal, y está relacionado con el uso de las partes pequeñas del cuerpo, como las manos, lo cual requiere de la coordinación óculo manual para poder realizar actividades como agarrar juguetes y cosas muy pequeñas, manipularlas, agitar objetos, dar palmadas, tapar o destapar objetos, enroscar, hasta llegar a niveles de mayor complejidad como escribir.

El desarrollo sensorial es la base del avance cognitivo motor. Los procesos sensoriales son capacidades que nos permiten relacionarnos con el entorno. Recibimos la información a través de los receptores sensoriales que pueden ser visuales, auditivos, táctiles, propioceptivos, vestibulares e interoceptivos; esta información se convierte en sensación para poder organizarla e interpretarla a través de otra habilidad denominada la percepción. Si carecemos de experiencias sensoriales debido a una enfermedad neurológica, o por causas de deprivación ambiental, se verá afectado el desarrollo en todas sus áreas: motora, emocional, mental, afectiva, social, lenguaje y pensamiento.

El desarrollo visual evoluciona desde el nacimiento hasta la adolescencia.  La visión es el sentido predominante en la mayoría de las actividades académicas y su estimulación y desarrollo adecuado, es crucial para el aprendizaje.  

Es el sistema más importante para el desarrollo del lenguaje, la comunicación, las habilidades sociales y la lectoescritura.  En las diferentes etapas del desarrollo, la audición juega un papel muy importante para el aprendizaje.

El tacto es el sentido que se desarrolla más temprano desde las primeras etapas de la gestación. Es indispensable para el aprendizaje, porque proporciona información sobre el medio ambiente y el propio cuerpo, así como, fomenta la coordinación y la motricidad.  Es un sentido crítico para la percepción sensorial y colabora con las funciones ejecutivas en la planificación y organización consigo mismo y el entorno.

El lenguaje es un fenómeno cultural y social que usa símbolos y signos arbitrarios creados por el hombre los cuales permiten la comunicación con los demás. Esta es una destreza que se aprende naturalmente y se convierte en pieza fundamental de la comunicación puesto que admite proyectar emociones, pensamientos e ideas en el tiempo y en el espacio. El lenguaje oral constituye el principal (y a veces el único) medio de información y cultura, por tanto, es un factor importante de identificación a un grupo social. (ver anexo tabla hitos del desarrollo). 

El desarrollo del lenguaje dependerá de la interacción de diferentes factores, entre los cuales se encuentran las relaciones afectivas e intelectuales del niño, quien debe sentirse emocionalmente seguro y lingüísticamente estimulado; la personalidad del niño y de los adultos que lo rodean, la maduración biológica (del sistema nervioso, auditivo, aparato fonador e inteligencia), y de los propios procesos de aprendizaje. Es importante conocer la secuencia de desarrollo social y del lenguaje, y prestar atención a las banderas rojas a partir de los 6 y 24 meses de edad (Tabla 2). que motiva que muchos niños con retraso en estas áreas sean referidos después de los dos años.

Finalmente, debemos recordar que la participación del lenguaje en el aprendizaje pedagógico es tan fundamental, que cualquier limitación en su adquisición afecta la capacidad del aprendizaje.

Los humanos nacen con reflejos básicos motores y sensoriales, lo que permite el movimiento y sentir e interactuar activamente con el mundo que lo rodea. Muchos de estos reflejos están presentes en el útero y permiten que el bebé inicie y lleve a cabo movimientos preprogramados específicos que ayudan en su supervivencia y desarrollo. Ahora bien, para iniciar el proceso de desarrollo del cerebro, el bebé necesita moverse; pero cuando nace, el cerebro es tan inmaduro que prácticamente no tiene control intencionado de sus propios movimientos, aquí entran los reflejos primitivos.

Estos reflejos le permiten al niño moverse y activar sus sentidos, así como, el crecimiento y desarrollo del cerebro durante el primer año. Al final de este tiempo, los reflejos deben inhibirse o integrarse y permitir que surjan otros reflejos de orden superior llamados posturales para que exista un control voluntario total del movimiento, sin embargo, al no integrarse a tiempo, son reflejos retenidos generando impacto en el cerebro en desarrollo. Si no desaparecen o no se integran cuando deben hacerlo, es posible que no desaparezcan por sí solos. Los reflejos primitivos y los retrasos en los hitos del desarrollo son las dos banderas rojas más importantes que pueden evidenciar que algo anda mal desde el principio. Dentro de los principales reflejos primitivos se encuentran: Reflejo tónico laberíntico, Reflejo tónico asimétrico del cuello, Reflejo tónico simétrico del cuello, Reflejo de Moro, Reflejo de prensión palmar, Reflejo de búsqueda y succión, Reflejo de Babinski, Reflejo espinal de Galant y Reflejo palmar.

El pensamiento es una capacidad cognitiva que permite el desarrollo intelectual de los seres humanos, esta depende del funcionamiento cerebral y la interacción con el medio ambiente en un proceso constante de asimilación y acomodación. Según Piaget, existen en los bebés, niños, adolescentes y adultos patrones de respuesta similares, a las tareas intelectuales propuestas: etapa sensorio motriz (0 a 2 años), etapa preoperacional (2 a 7 años), periodo de operaciones concretas: (7- 11 años), periodo de operaciones formales: (11- 15 años). Ver anexo tabla hitos del desarrollo.

La lecto- escritura está definida como un conjunto de habilidades comunicativas que favorecen la construcción y expresión de significados a través de un código que le permite al individuo, desenvolverse en su entorno social. La lecto- escritura, es un aprendizaje pedagógico, es decir debe ser enseñado, posterior a la adquisición de unos precurrentes que el niño debe lograr desde el neurodesarrollo para aprenderla sin dificultades.

Para abordar en este tema se hace necesario definir que es el aprendizaje:  Para Azcoaga (1979), el aprendizaje es el resultado una reorganización de la conducta que se pone en marcha por estímulos que recibe del ambiente el organismo que aprende. Así el aprendizaje es una condición adaptativa al ambiente, que trae nuevos comportamientos. El autor también diferencia dos tipos de aprendizaje: el fisiológico y el pedagógico. El primero es el que se adquiere de forma natural y el segundo el programado y establecido en la escuela. Teniendo en cuenta que las actividades pedagógicas: lectura, escritura y matemáticas entre otras, son el resultado del funcionamiento del sistema nervioso central en combinación con unos pilares fundamentales para el aprendizaje, los cuales son:

Nota. Cuadro-elaboración propia, adaptado de Azcoaga, J.E (1979). Aprendizaje fisiológico y aprendizaje pedagógico. Buenos Aires: ediciones El Ateneo.

Según sostienen Eslava- Mejía (2008), “El aprendizaje académico de lectura, escritura y matemáticas y en general la apropiación de conocimientos a través de estos, requieren el uso del lenguaje en sus diversas funciones: directiva, comunicativa, mediadora, intelectual. Estas funciones se desarrollan en la interacción social; la intervención del adulto es indispensable para lograrlo”.

 Son habilidades específicas que se esperan que los niños y jóvenes adquieran a través de su desarrollo en un tiempo determinado. Se han establecido edades aproximadas para tener en cuenta, ya que muchas alteraciones pueden ser la primera manifestación a una detención o involución en el aprendizaje. Para estos hitos se tiene en cuenta, por un lado, la teoría del desarrollo de Piaget, el desarrollo del lenguaje de Lev Vigostky, Luria, Cassani y el mapa de dominio del Gimnasio Campestre. (Ver anexo tabla hitos del desarrollo).

En la actualidad un alto número de estudiantes presenta dificultades en organización y método de estudio. Al parecer la pandemia generó efectos secundarios y negativos en este tema ya que el año virtual ocasionó: falta de hábitos en casa, baja planeación, actitud negativa frente al estudio, poca preparación para exámenes y trabajos e inclusive mal estado físico en cuanto al autocuidado, inadecuada alimentación y falta de sueño. Desafortunadamente, países como Ecuador, México, Colombia y buena parte de Latinoamérica no escapan a los inconvenientes antes mencionados (Vargas & Valadez, 2016; Merchan et al, 2017).

Los métodos de estudio y los buenos hábitos son indispensables para el aprendizaje de todo estudiante en especial de los adolescentes. A su vez, los métodos de estudio o técnicas de estudio son estrategias que ayudan a los estudiantes a organizar la información de una manera puntual según sus habilidades. El estudiante está en el deber de utilizar técnicas de estudios que le permita economizar tiempo, recursos y esfuerzo, para lograr resultados satisfactorios y eficaces basados en un aprendizaje significativo (Gutiérrez, 2018).

Algunas investigaciones realizadas por autores como Capdevila & Bellmunt (2016), Cumbal (2019), Gaibor (2019), Cárdenas (2019), concluyen que existe una relación directa entre los hábitos y técnicas de estudio utilizadas por los estudiantes con su rendimiento escolar; manifestando que a medida que utilicen hábitos y técnicas de estudio apropiadas su desempeño académico mejorará y podrá propiciar un ambiente más armónico en el aula, con mayor motivación y disposición para aprender.

Por lo tanto, es necesario entender que los hábitos y las técnicas de estudio son inminentes en el desarrollo de las habilidades de individuo, tal como lo manifiestan Rodríguez, Piñeiro, Regueiro, Estévez, & Val (2017) quienes mencionan que, los estudiantes sobresalientes desarrollan modos de implicación más constructivos e interactivos, buscando estrategias que les permita analizar el contenido desde un papel crítico y evaluador.

Sánchez (2016) los define como comportamientos que los estudiantes practican en su formación académica; indica que para establecer hábitos adecuados y tener un mejor rendimiento es necesario: establecer un horario de estudio distribuyendo adecuadamente el tiempo con el que se cuenta, repasar diariamente las asignaturas haciendo uso de técnicas de estudio que les permitan comprender mejor; y, finalmente, propiciar que el lugar donde se estudie sea óptimo, con iluminación, ventilación y evitando en lo posible ruidos.

Los buenos hábitos y técnicas de estudio generarán siempre unos buenos resultados académicos como lo relaciona Ramirez (2015), el cual manifiesta que un buen desempeño académico está asociado al interés por la asignatura, al tiempo de dedicación, al número de horas y días asignados al trabajo escolar, así mismo, generan en los estudiantes autonomía, responsabilidad, independencia, y logrando éxito escolar.  

Existen diversas técnicas de estudio, dentro las que se destacan: los mapas mentales, organizadores gráficos, el subrayado, las notas a pie de página, preguntas y respuestas, notas al margen, material impreso, listados de palabras, asociaciones mentales, videos cortos, entre otros.

MÉTODO

La investigación llevada a cabo consiste en la aplicación de un tamizaje en habilidades del neurodesarrollo en estudiantes de preescolar y una prueba estandarizada en los estudiantes de bachillerato con el fin de revisar cuales fueron las neuro habilidades más impactadas durante la pandemia- COVID 19 y su impacto en el aprendizaje cuatro años después.

Sección Preescolar 

Este estudio se llevó a cabo en septiembre de 2023. Usando como referencia la sección 2 que corresponde al Lenguaje Expresivo de la prueba de Exploración del lenguaje comprensivo y expresivo (ELCE) y la sección de Fluidez Verbal de la prueba McCarthy, se evaluó el impacto de la pandemia en el lenguaje expresivo en 41 niños de los 42 matriculados, en edades entre 4 y 5 años, de género masculino, del grado prejardín de preescolar pertenecientes al Gimnasio Campestre de Bogotá. En el estudio se analizaron algunos de los aspectos que influyen en la expresión oral: órganos fonoarticulatorios, praxias, fonética y fonología, discriminación fonética y fluidez verbal.

Tiempo: 20 a 30 minutos por niño. La prueba se hizo de forma individual.

Aplicación: oral. Aplicado por: Liliana Abusaid Ramírez, Fonoaudióloga CAP 2023 – 2024

Objetivo: Determinar el impacto de la pandemia Covid-19 después de 4 años en el lenguaje expresivo de los estudiantes de prejardín del Gimnasio Campestre, con el fin de identificar los aspectos que requieran estimulación y la implementación de un programa de intervención adecuado.

Órganos fonoarticulatorios

Nota. Cuadro-elaboración propia.   Estado de órganos fonoarticulatorios de estudiantes de pre jardín del GC.

Se observó que el 66% de los estudiantes evaluados presenta anomalías en el estado de sus órganos fonoarticulatorios (figura 1). Estas anomalías tienen varías causas: factores congénitos (frenillo lingual o labial, entre otros), orgánicos (alergias, adenoides, amígdalas, otitis, entre otros), y/o relacionados con sus hábitos (succión del dedo, alimentación, uso del tapabocas, etc.). Durante la pandemia de COVID – 19 se obligó el uso del tapabocas, lo que pudo provocar estas anomalías debido a que este objeto impidió el movimiento natural de los órganos fonoarticulatorios en los niños.

El 34% de los niños no presentó anomalías, sin embargo, el 66% si las presentó. El 32% de los niños presento anomalías en dientes y mandíbula, el 10% en mandíbula y el 5% en dientes (ver figura 2), esto pudo deberse a malos hábitos linguales ocasionados por deglución atípica que es la persistencia de la deglución del bebé en el niño que ya tiene dentadura; bajo estas características el 47% de los niños tienen mal hábito lingual lo que se observa en anomalías de estos órganos fonoarticulatorios. (ver anexo tabla – Órganos fonoarticulatorios en los que se observan anomalías).

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Praxias

Las praxias son la organización de un movimiento con un fin determinado. En el caso de las praxias orofaciales casi la mitad de los niños estudiados presentan dificultad en el movimiento (ver figura 3). El índice más alto está presente en vibración de lengua, este es el movimiento más complejo a nivel oral. Las anomalías de las praxias orofaciales pueden deberse a deglución atípica, hábitos alimenticios, bajo tono muscular orofacial, alergias, rinitis, etc. (ver anexo tabla Praxias orofaciales)

El 51% de los niños no presentan problemas en praxias. El 49% presenta anomalías principalmente en praxias labiales (15%), linguales (10%), labiales; masticación/deglución (10%) y otras anomalías (14%) (ver anexo-tabla Praxias orofaciales).

Análisis de resultados

El 66 % de los estudiantes de prejardín del GIMNASIO CAMPESTRE presentó anomalías en sus órganos fonoarticulatorios, una proporción significativa. Las causas incluyen factores congénitos, orgánicos y hábitos relacionados, como el uso prolongado de tapabocas durante la pandemia, que pudo afectar el movimiento natural de estos órganos.

El 49% de los niños mostró dificultades en las praxias orofaciales, especialmente en la vibración de la lengua, que es el movimiento más complejo a nivel oral. Esto sugiere que casi la mitad de los niños tienen problemas en la coordinación de movimientos orales, posiblemente debido a deglución atípica, hábitos alimenticios, o bajo tono muscular orofacial.

La mayoría de los niños estudiados presentan alteraciones en los fonemas fricativos y líquidos, especialmente en los fonemas «s», «ѓ» y «r». Un 41% de los niños tienen dificultades con el fonema «s», y un 44% con el fonema «ѓ», lo cual se relaciona con problemas en el hábito lingual y la deglución atípica.

El 22% de los niños no lograban la producción de sinfones con «l» y un porcentaje aún mayor (41%) tuvo dificultades con los sinfones con «r». Esto se debe a la mayor complejidad de producir vibraciones linguales necesarias para los sinfones con «r», indicando que estos niños requieren más apoyo para desarrollar estas habilidades fonéticas.

Los puntajes obtenidos por los niños en la sección de fluidez verbal están por debajo del 60% del puntaje máximo posible de 36. La mayoría de los niños obtuvieron puntajes entre 17 y 21, sugiriendo que sus habilidades de fluidez verbal están por debajo del nivel esperado. Esto resalta la necesidad de intervenciones específicas para mejorar el desarrollo del lenguaje y la fluidez verbal en este grupo de niños que regresaron a la escuela después de la pandemia de Covid – 19.

 Fonética y fonología

Se encontró que los niños estudiados presentan alteración en los fonemas fricativos, específicamente 15 estudiantes con el sonido “s” alterado (sigmatismo interdental), 1 con el sonido “f” y dos con el sonido “s” y “f” alterado.

En las liquidas se encontró, 1 niño con el fonema “r” vibrante simple alterado, 10 niños con la vibrante múltiple “rr” alterada, 6 niños que tienen alteradas la vibrante simple y la doble, 1 niño con la liquida lateral “l” y la vibrante múltiple “rr” alteradas y finalmente un niño con la liquida lateral “l”, la vibrante simple “r” y la vibrante múltiple “rr” alteradas.

La mayoría de los niños estudiados presentan fallas en los fonemas fricativos específicamente la “s” (41%) y los fonemas líquidos “ѓ” y “r” con el 44% y 20% respectivamente. En el caso del fonema “s” se relaciona con el mal hábito lingual y la deglución atípica. En el caso de la “ѓ” y “r” la falta de movilidad en la praxia lingual puede deberse a la dificultad en la producción de estos fonemas, lo que a su vez puede ser producido por bajo tono muscular, frenillo lingual, inmadurez en el movimiento lingual, entre otros (ver tabla 1).

Sinfones con l

Al momento de la aplicación de la prueba, el 22% de los niños no lograban aún la producción de los sinfones con “l” (ver figura 5) situación que se relaciona directamente con la dificultad en la pronunciación del fonema “l”, pues si no lo tienen aún no será posible producirlo de manera combinada con otro fonema. (ver anexo tabla Sinfones con I)
Sinfones con r

Al momento de la aplicación de la prueba, el 22% de los niños no lograban aún la producción de los sinfones con “r” (ver figura 6) situación que se relaciona directamente con la dificultad en la pronunciación del fonema “r” pues si no lo tienen aún no será posible producirlo de manera combinada con otro fonema. Se evidencia que en comparación con los sinfones con “l”, los niños presentan mayor dificultad para producir los sinfones con “r” (41%) porque el sinfón tiene un mayor grado de dificultad porque requiere vibración lingual. (ver anexo tabla Sinfones con r).

Discriminación fonética

A pesar de que los niños presentan dificultad para producir los fonemas se evidencia que no presentan discriminación fonética, por lo cual se podría afirmar que la causa de las dificultades articulatorias está relacionada con dificultades en los órganos fonoarticulatorios y en las praxias que en fallas en la discriminación fonética de los sonidos (ver anexo – Discriminación fonética (izquierda) y discriminación fonética de pares de fonemas consonánticos (derecha)).

Fluidez verbal

El puntaje mínimo obtenido por los niños es 12, y el máximo es 21. Comparado con el puntaje máximo posible de 36, los puntajes obtenidos por los niños están por debajo del 60% del puntaje total. La mayoría de los niños obtuvieron puntajes entre 17 y 21. Esto indica que los niños obtienen menos de la mitad del puntaje máximo posible. Los puntajes obtenidos por la mayoría de los niños sugieren que sus habilidades de fluidez verbal están por debajo del nivel esperado, dado que el puntaje máximo es 36 y los puntajes más altos apenas superan el 50% de este valor. (ver anexo fluidez verbal).

Dado que todos los puntajes están significativamente por debajo del máximo posible, podría ser necesario evaluar e intervenir en el desarrollo del lenguaje y la fluidez verbal en este grupo de niños, estableciendo estrategias de apoyo adicionales en el aula y en el hogar que serían beneficiosas para mejorar estas habilidades.

Aunque hay una variabilidad en los puntajes con algunos niños obteniendo resultados más altos que otros, todos los niños podrían beneficiarse de intervenciones que fomenten el desarrollo verbal. Esto puede incluir actividades de lectura, juegos de palabras y ejercicios de conversación guiada.

Análisis del estudio de la población de niños de admisiones

Para la población de admisiones se aplicó un tamizaje basado en dos pruebas estandarizadas de desarrollo motor, las cuales correspondieron a Escalas McCarthy de aptitudes y psicomotricidad para niños y DTPV de percepción visual. Se analizaron las habilidades sensoriomotoras y atencionales, de pensamiento y lenguaje dentro de una muestra de 65 niños de diferentes jardines infantiles de Bogotá; las edades de los niños observados oscilan entre los 3 a 4 años. A continuación, se presentan los resultados obtenidos:

Nota. Cuadro-elaboración propia.   Tabla Promedio por habilidad de aspirantes a pre jardín al GC. Año 2023-2024

  1. Lenguaje y pensamiento: Los datos revelan unos resultados de las habilidades de lenguaje, con un promedio de 80.17 Esta cifra sugiere una importante capacidad de comunicación y comprensión del lenguaje en el grupo estudiado, sin embargo, su afectación podría tener diversas causas, como interrupciones en el proceso educativo debido al confinamiento y la educación híbrida durante la pandemia, así como factores individuales y contextuales, a su vez, puede tener implicaciones importantes en el desarrollo cognitivo y académico de los niños.
  2. Habilidades Perceptivas: Los datos arrojan un promedio 92.31 en estas habilidades, siendo la percepción visual fundamental en la etapa preescolar, ya que influye en la capacidad de reconocer formas, colores, letras y números, y en la comprensión de su entorno.
  3. Habilidades motrices finas: el promedio es del 74.92, afectando el aprendizaje de la escritura y las tareas grafomotoras indispensables para la adquisición del proceso escrito.
  4. Habilidades motrices gruesas: Los niños se encuentran por debajo del nivel esperado, obteniendo un promedio de 69.35, evidenciando que las habilidades motrices gruesas, son las que presentan mayor afectación. Este nivel de desempeño puede acarrear varias implicaciones para el desarrollo tanto físico, como cognitivo y social.
  5. Dispositivos básicos: Se encuentran en un promedio de 91, siendo los dispositivos básicos habilidades fundamentales que son esenciales para el desarrollo de los estudiantes.
  6. Socialización: se evidencia un promedio de 87.18, lo que indica que los niños se están desenvolviendo de manera adecuada, en términos de sus capacidades para compartir, adaptarse a entornos nuevos y ser empáticos, tanto con el adulto, como con sus pares.
  7. Destrezas básicas: Se encuentran en un promedio de 77.50, lo que significa que los niños están experimentando dificultades moderadas para el seguimiento de instrucciones y solución de problemas, aspectos cruciales para el aprendizaje por la incidencia que tienen en la comprensión, el procesamiento de la información, la interacción y la regulación del comportamiento, asi como, el desarrollo del pensamiento crítico y la toma de decisiones.
  8. Habilidades base para el aprendizaje: Los resultados arrojan un promedio de 78.92 evidenciando algunas dificultades en estas áreas, siendo fundamentales para participar en actividades educativas y de la vida diaria, no obstante, sus actuaciones pueden llegar a ser funcionales.

Sección bachillerato:

En bachillerato se aplicó una muestra experimental a partir de un test, el cual lleva a pensar en la necesidad puntual de intervenir en estos aspectos.

La prueba o instrumento aplicado es CHTE. (CUESTIONARIO DE HÁBITOS Y TÉCNICAS DE ESTUDIO).

Esta prueba es un diagnóstico que cuenta con 56 preguntas para revisar los factores que inciden de manera directa o indirecta con el aprendizaje de nuestros estudiantes del Gimnasio Campestre de grado sexto a grado noveno año 2023-2024. Fueron evaluados 252 estudiantes de los 253 matriculados para esta sección.

Objetivo: identificar aquellos aspectos que se encuentran por debajo de la línea media, con el fin de diseñar y ejecutar estrategias de intervención adaptadas a cada uno de los grupos.

En la elaboración del cuestionario se han considerado algunos aspectos fundamentales:  Estos aspectos se han desglosado en las siete escalas que componen el instrumento:

Factores evaluados: Actitud general hacia el estudio, Lugar de estudio. Estado físico, plan de trabajo, técnicas de estudio, preparación de exámenes, presentación de ejercicios y trabajos.

Autor /es: m.alvarez y r. fernandez

Aplicación: papel- físico- Claudia Marcela Corredor terapeuta del lenguaje y la audición.

Tiempo: aplicación: 22 de agosto a 12 de septiembre de 2023.

Variable 30-45 minutos depende el grado

Edad: 10 a 16 años.

De las siguientes tablas, se observan los resultados encontrados en la sección de bachillerato en los siete aspectos evaluados.

 

CURSO ACTITUD LUGAR DE ESTUDIO ESTADO FÍSICO PLANEACIÓN TÉCNICA DE ESTUDIO PREPARACIÓN EXÁMEN ENTREGA DE TRABAJOS
Noveno A
74,71
81,76
61,82
58,06
59,41
71,76
66,35
Noveno B
65,79
75,79
53,53
42,63
43,05
63,16
56,68
Noveno C
64,00
86,67
55,07
53,33
49,13
73,33
66,20
Octavo A
63,64
77,27
60,09
45,45
53,50
65,68
59,00
Octavo B
70,43
76,96
65,61
58,70
52,65
63,74
61,87
Octavo C
69,33
72,67
61,13
59,33
62,87
74,67
57,00
Séptimo A
75,56
76,30
59,63
58,89
54,15
70,19
65,78
Séptimo B
69,05
73,81
57,05
52,38
52,19
71,71
51,10
Séptimo C
75,60
81,20
72,36
59,60
53,04
79,20
63,52
Sexto A
77,32
78,18
57,41
72,27
62,05
78,18
64,86
Sexto B
74,35
80,00
61,17
57,39
56,48
70,43
59,83
Sexto C
73,18
84,55
67,05
64,55
60,55
77,55
59,50

Total

71,48

78,69

61,37

57,16

54,88

71,63

61,05

Nota. Cuadro-elaboración propia. Método y técnicas de estudio de la población de bachillerato del G.C

Análisis de resultados de la sección

Se evidenciaron varios aspectos que son resultado de la postpandemia y que nos muestran aspectos a trabajar y estimular con cada grado.

La actitud ante el estudio varía según los cursos en los grados 7B, 8A, 8C y 9B ,9C, Se observa un promedio bajo que va entre 63,64 Y 69,33.

El lugar de estudio en casa es adecuado y se encuentra en buenos promedios, por encima de 72%.

El estado físico que incluye alimentación, horas de sueño y deporte es preocupante, sobre todo en los grados 9B,9C, 7A,7B, 6A,6B,6C para un promedio del 61%. Cabe anotar que hay grupos que se encuentran por debajo de este promedio, lo cual es un indicador que nos señala la necesidad de trabajar en estos grupos.

La planeación y organización se encuentra en un 57%, pero preocupan muchísimo los grados 9A,9B,9C, 8A,8B,8C, 7A,7C,6B,6C, cabe anotar que el curso 6A es el mejor en este aspecto, con un promedio de 72,27.

Las técnicas de estudio son un aspecto preocupante para la sección en todos los grupos, obteniendo un 54% de afectación.

CONCLUSIONES

  1. En el contexto de la investigación actual aplicada en el ámbito educativo, centrada en situaciones reales de aprendizaje, se han observado diversas implicaciones a nivel de neuro habilidades en los estudiantes de preescolar, sexto, séptimo, octavo y noveno, especialmente tras el período de confinamiento debido a la pandemia.
  2. Esta investigación, se aplicó en el contexto educativo en situaciones reales de aprendizaje, la cual tiene alta validez ecológica porque se desarrolla en el ambiente natural de los estudiantes.
  3. Los estudios científicos muestran que los niños y adolescentes son grupos de población muy vulnerables en riesgo de sufrir múltiples consecuencias tras el confinamiento, como, por ejemplo, un significativo aumento del tiempo en redes sociales, uso de dispositivos móviles, falta de hábitos y rutinas en casa, lo que pudo influir en su esperado neurodesarrollo.
  4. Se ha observado también menor actividad física, patrones irregulares de sueño y dietas menos equilibradas, lo cual llevó a los estudiantes a obtener un bajo desempeño motor general que impactó el desarrollo de sus neuro habilidades e incidió en los procesos de integración refleja.
  5. La pérdida de la rutina diaria, las bajas posibilidades de estimulación en las neuro habilidades, la falta de relación interpersonal y social pudieron actuar como un factor de riesgo potencial especialmente en los niños con TDAH o dificultades atencionales.
  6. El confinamiento impactó en el desarrollo de habilidades como la cognición social, procesos de pensamiento y lenguaje, hábitos y rutinas, salud física, desarrollo motor y emocional, lo cual se evidencia en los procesos de aprendizaje, cuatro años después de la pandemia.
  7. El uso de las pantallas (tabletas, iPad, celulares) se asocia con las fallas a nivel visual en los niños y adolescentes, así como, con el sedentarismo, la obesidad, los adecuados hábitos alimenticios, y la calidad de sueño.
  8. El uso del tapabocas, el distanciamiento social, y los cambios en la alimentación causaron anomalías en sus órganos fonoarticulatorios, en la producción fonética de los sonidos del habla y escasa fluidez verbal.
  9. Se concluye que, la planeación, el estado físico y las técnicas de estudio en los alumnos de la sección de bachillerato, están en promedios bajos y que, por lo tanto, se debe hacer un programa de estimulación y/o reparación en estos aspectos. Se observa que, por falta de planeación, no hay entrega oportuna de trabajos, ni preparación de exámenes lo cual conlleva a obtener bajos resultados académicos.
  10. El desarrollo sensoriomotor es la base para el aprendizaje, y en este estudio se evidencia que fue una de las habilidades más afectadas la cual tuvo gran incidencia en el desarrollo de las neuro habilidades.
  11. De acuerdo a los resultados encontrados en la expresión del lenguaje, se inició un programa de estimulación con los niños de pre jardín para favorecer el desarrollo de este aspecto.
  12. En la población de bachillerato, se inició un programa de estimulación dirigida a los estudiantes y a los padres de familia con el fin de brindar estrategias específicas que ayuden a fortalecer las Funciones Ejecutivas.
  13. Esta investigación es un aporte pertinente y oportuno con miras a atender las necesidades emergentes que se encontraron a partir del estudio realizado.

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