Categoría: Investigación en Educación

Artículo original

Revisión de diversos enfoques de la Complejidad encaminado a la construcción de un macro-concepto para el Gimnasio Campestre  

Erika Silva M.

Líder de Red Perspectivas Sistémicas, Gimnasio Campestre

Correspondencia para los autores: esilva@campestre.edu.co

Recibido: 25 de octubre de 2024

Aceptado: 8 de noviembre de 2024

Table of Contents

RESUMEN

El objetivo de este artículo es construir un macro-concepto, es decir, un concepto enriquecido por diversas disciplinas y relaciones conceptuales, sobre las diversas vertientes de pensamiento que conforman la complejidad. Dicho macro-concepto está fundamentado en dos aspectos: primero reconocer las características y limitantes de lo que se conoce como: Pensamiento complejo, Ciencias de la complejidad y pensamiento sistémico; y luego encontrar en estas tres vertientes los puntos convergentes que lleven a una comprensión de qué es la complejidad a través del macro-concepto que abarca la creación de las Redes de conocimiento del Gimnasio Campestre.

Palabras clave: Complejidad, vertientes, Pensamiento complejo, Ciencias de la complejidad, Pensamiento Sistémico, Macro-concepto.

ABSTRACT

The objective of this article is to construct a macro-concept, that is, a concept enriched by various disciplines and conceptual relations, on the various aspects of thought that make up complexity. This macro-concept is based on two aspects: first recognize the characteristics and limitations of what is known as: complex thinking, complexity sciences and systemic thinking; and then find in these three aspects the convergent points that lead to an understanding of what is complexity through the macro-concept that covers the creation of the Knowledge Networks of the Gimnasio Campestre.

Key Words: Complexity, trails, Complex thinking, Complexity sciences, Systems thinking, Macro-concept. 

“El pensamiento complejo, como táctica y arte de este paradigma, plantea la necesidad de educar para obtener la visión de conjunto que integre los diversos aspectos de la vida humana dentro de un contexto histórico, sociocultural, ambiental y ético.»

INTRODUCCIÓN

El Gimnasio Campestre implementó en el año escolar 2021-2022 una restructuración a su modelo pedagógico, basada en la integración de disciplinas del conocimiento a Redes de conocimiento, con el objetivo de desarrollar el pensamiento complejo como la promesa de valor y apuesta de formación del colegio. Este cambio que se ha dado en el Modelo pedagógico del Gimnasio Campestre, responde a la necesidad de preguntar y buscar formas diferentes de abordar la realidad; formas variadas e incluyentes que cumplan de manera satisfactoria con respuestas de ópticas múltiple a los problemas que necesitan ser mirados y pensados de otros modos, unos no tradicionales o disciplinares.

Es así, como esta investigación busca entender de primera mano qué se comprende como Complejidad y las diversas vertientes que se articulan frente a este concepto como: Pensamiento complejo, pensamiento sistémico, ciencias de la complejidad, paradigmas ecológicos, enfoques holísticos; con el fin de encontrar características afines entre estas posturas y con miras en delimitar, aclarar y construir una comprensión para la comunidad educativa sobre estas temáticas tan esenciales que se encuentran en la raíz misma del Modelo pedagógico.

Al revisar la literatura seleccionada para esta investigación es resalta la variedad de posturas, explicaciones y comprensiones que los diversos autores proponen frente a la definición de pensamiento complejo. Autores como Derek y Laura Cabrera proponen la explicación del pensamiento complejo desde el pensamiento sistémico y su aplicación en la educación. Steven Pinker en su libro Racionalidad aborda herramientas importantes para el desarrollo pensamiento racional y organizado como fuente principal para el crecimiento de la humanidad, y la utilización de estrategias que lo lleven a pensar de manera más lógica, coherente y realistas. Por otro lado, Edgar Morin propone diversos acercamientos de lo que es el pensamiento complejo y cómo este es un macro-concepto, que está constituido por el conocimiento multidimensional y global, que lleva a afrontar problemáticas novedosas y que implican una multiplicidad de variables; que por tanto necesitan ser abordadas desde un pensamiento y una visión compleja.

La lectura de esos autores fue el primer acercamiento que se hizo para esta investigación, como forma de ir delimitando lo que se conoce como complejidad. Sin embargo, rápidamente se evidenció que dichos autores tenían posturas muy diversas y hasta equidistantes de lo que concebían como pensamiento complejo, y por tanto se alejaba de la intención principal de este artículo, que es encontrar puntos en común y nociones accesibles que permitan comprender cuáles son las posturas que aportan a lo que se conoce como complejidad. Es así como se decidió trabajar con los textos del autor mexicano Enrique Luengo Gonzalez, particularmente con su obra Las vertientes de la complejidad. Donde el autor se enfoca a hacer el movimiento aclaratorio que se estaba buscando con esta investigación y es separar, aclarar y delimitar las vertientes de la complejidad, pero también unirlas y encontrar los puntos esenciales y convergentes entre estas. De las diversas vertientes que aborda Luengo González en su obra, decidimos tomar tres que consideramos se adaptan a la visión del Gimnasio Campestre y a su construcción de las tres redes de pensamiento (Perspectivas Sistémicas, Diseño y desarrollo, Plasticidad y movimiento), y las vertientes de la complejidad a analizar son: Pensamiento complejo, Ciencias de la complejidad y pensamiento sistémico). A partir de dicho análisis entonces construir un macro-concepto que reconozca las particularidades y los puntos en común de dichas vertientes.

 

El principal referente a partir del cual surge esta investigación es la intención expresada en el modelo pedagógico del Gimnasio Campestre que abandera el trabajo del pensamiento sistémico a partir de la adopción del trabajo por competencias y la comprensión de la educación según Edgar Morin.  “El Gimnasio Campestre, a través del planteamiento de su novedoso Modelo Pedagógico, se ha enfocado en promover competencias para garantizar el perfeccionamiento del pensamiento de alto nivel o pensamiento complejo desde temprana edad, entendido este como el camino que permite afrontar el contexto de hoy y proyectar exitosamente a nuestros estudiantes con las herramientas y capacidades que les posibiliten desempeñarse en cualquier ámbito de su vida personal, familiar o laboral, ya sea en nuestro país o a nivel global” (Gimnasio Campestre. Modelo pedagógico, 2013).

Tomando las competencias como base del desarrollo del pensamiento y la organización didáctica, vistos a la luz de la postura de filósofo y sociólogo francés Edgar Morin y los siete saberes necesarios para la educación del futuro: “El pensamiento complejo, como táctica y arte de este paradigma, plantea la necesidad de educar para obtener la visión de conjunto que integre los diversos aspectos de la vida humana dentro de un contexto histórico, sociocultural, ambiental y ético. En palabras de Morin (2001) el problema universal para todo ciudadano del nuevo milenio se precisa en dos grandes interrogantes ¿Cómo lograr el acceso a la información sobre el mundo y cómo lograr articularla y organizarla? Y ¿Cómo percibir y concebir el contexto, lo global, lo multidimensional y lo complejo? A este problema universal se enfrenta la educación (Gimnasio Campestre. Modelo pedagógico, 2013).

MARCO REFERENCIAL

2.1- ¿Por qué un macro-concepto? y ¿Qué es un macro-concepto?

La noción de meta o macro concepto fue tomada como la más apropiada para cumplir con el objetivo de definir La complejidad, pues alude en su concepción etimológica a la comprensión del “más allá” o la visión macro e integrada y a la vez múltiple, de las diversas ideas que confluyen en un concepto. Si se une a la definición clásica aristotélica del concepto, como la representación, recuerdos, o interpretaciones intelectuales de los objetos reales Aristóteles (2012); se entiende de manera genérica la idea de que el macro-concepto es la representación conceptual integrada o nutrida de varias fuentes ideas y nociones.

Y no podría ser de otro modo, tomando en cuenta lo abarcante que es la concepción de complejidad y la forma en que se ha construido dicho macro-concepto, a partir de diversas categorías y perspectivas que se verán a la luz de las ideas sobre la complejidad contempladas en el Modelo Pedagógico del Gimnasio Campestre.

Pero la acepción de “Macro-concepto” para esta investigación también comprende la definición de Morin según la cual un macro-concepto dentro del pensamiento sistémico no es un concepto que comprende varias definiciones, sino específicamente un concepto de tres caras, que son: el sistema, las interacciones y la organización.

Grafico 1: Partes del Macro-concepto según Edgar Morin

Estos tres términos son indisolubles; se remiten uno a otro; la ausencia de uno mutila gravemente el concepto: el sistema sin concepto de organización está tan mutilado como la organización sin concepto de sistema. Se trata de un macro-concepto. (Morin,2001,p. 21)

Es en las obras de Edgar Morin donde encontramos los referentes para organizar y estructurar este macro-concepto, pues es el autor que representa y abandera las ideas sobre el pensamiento complejo que son estandarte para el Gimnasio campestre y que están presentes en su modelo pedagógico.

Para fines de esta investigación se entenderá el macro-concepto como la respuesta de diversos autores a las categorías que integran la comprensión de Pensamiento complejo, en el Modelo pedagógico del Gimnasio Campestre “. En palabras de Morin (2001) el problema universal para todo ciudadano del nuevo milenio se precisa en dos grandes interrogantes ¿Cómo lograr el acceso a la información sobre el mundo y cómo lograr articularla y organizarla? Y ¿Cómo percibir y concebir el contexto, lo global, lo multidimensional y lo complejo?

Es por esto que el macro-concepto que se quiere construir surge de la unión de las categorías o vertientes de la complejidad tomadas por el Modelo pedagógico integradas con las relaciones propias de un macro-concepto propuestas por Morin vistas desde un enfoque sencillo y aplicable a través de la revisión de la propuesta de Enrique Luengo González.

2.2.-Por qué hablar de complejidad en el contexto escolar

Otro aspecto relevante para considerar es cuál es la importancia de la complejidad en el ámbito de la educación que es el contexto que compete a esta investigación:

Según Morín la educación debe eliminar la fragmentación de saberes Morin (2001); considerar el contexto para comprender significativamente; el conocimiento pertinente y, cambiar su forma de enseñar. Morin destaca los elementos que favorecen la enseñanza eficaz: actualización de contenidos; crear un entorno de aprendizaje crítico natural; emplear diversidad de estrategias que fomenten el trabajo cooperativo, creativo e interdisciplinario; la evaluación de los aprendizajes; y que los docentes tengan altas expectativas con sus estudiantes.

Edgar Morin advierte que sólo a partir de una “reforma de la educación” se podrán articular los saberes para lograr el pensamiento complejo necesario para que las nuevas generaciones respondan a las exigencias del nuevo milenio. Para Morin, es claro que se requiere la reforma del pensamiento para reformar diversificar la educación, lo cual incide a su vez en la reforma del pensamiento Morin (Morin,1999,p. 101). Entonces, educar se convierte en una tarea compleja de cultivar la integridad humana, mediante prácticas formativas que promuevan al desligue y acercamientos meramente disciplinar, y construyan una lectura creativa de los contextos culturales y sociales.

De acuerdo con el pensamiento complejo, la educación debe dedicarse a identificar las cegueras del entendimiento, en vigilante autocrítica que admita los propios errores, que procure la incertidumbre racional. Esta idea va muy en consonancia con el Modelo pedagógico del Campestre, y su evaluación en competencias. De manera particular con la competencia de Metacognición que busca el autoconocimiento del estudiante como un aprendiz, esto es, sus capacidades, retos, limitaciones y virtudes frente al proceso mismo de aprendizaje.

Para Morin, es necesario entender lo biológico como elemento ordenador que interactúa con el pensamiento cultural. Desde este punto de partida, propone un cambio sustancial de la manera como se ve, se ordena y se llega al conocimiento. Para lograrlo, es necesario cambiar o identificar de manera diferente lo que llamamos conocimiento, por ello plantea la reforma del “conocimiento del conocimiento”.

La segunda fuente que nos revela la importancia de la complejidad en la educación es la obra de Derek y Laura Cabrera. En el libro Systems Thinking made simple (New hope for solving wicked problems, (2015). Se aborda desde la comprensión de la complejidad como pensamiento sistémico, desde la práctica diaria y continua de la pedagogía, por lo que intenta facilitar dicha comprensión apropiación a través de una conceptualización (o gramática) que resulta muy fácil de comprender advertir pues su finalidad es la aplicación del pensamiento sistémico en la resolución de problemas reales pero en el espacio de clases “To help people apply systems thinking, we developed both a linguistic and visual grammar for human thought processes that could be easily taught and learned” (Cabrera,2015,p.4)

Frente a la importante pregunta que ocupa este apartado ¿Por qué es importante el pensamiento sistémico en la educación? La respuesta de los autores es directa y esclarecedora: Porque así es como funciona el mundo real y es importante alinear nuestra forma de pensar (la de los profesores y estudiantes) a la forma en cómo funciona el mundo: “systems thinking attempts to better align how we think with how the real world works. The real world works in systems—complex networks of many interacting variables.” (Cabrera,2015,p. 5)

2.3.-Un acercamiento a la definición de complejidad según Morin y Derek y Laura Cabrera.

Para Morín la complejidad es comprendida como pensamiento complejo (1999); es así   como según Morín, la ambición del pensamiento complejo es rendir cuenta de las articulaciones entre dominios disciplinarios quebrados por el pensamiento o disgregados (uno de los principales aspectos del pensamiento simplificador); este tipo de pensamiento simple aísla lo que separa, y oculta todo lo que religa, interactúa, interfiere. En este sentido el pensamiento complejo aspira al conocimiento multidimensional. Pero sabe, desde el comienzo, que el conocimiento completo es imposible: uno de los axiomas de la complejidad es la imposibilidad, incluso teórica, de una omnisciencia.

La complejidad implica también, por principio, el reconocimiento de los lazos entre las entidades que nuestro pensamiento debe necesariamente distinguir, pero no aislar, entre sí. No se puede aislar un objeto de estudio de su contexto, de sus antecedentes, de su devenir. La patología del saber, la inteligencia ciega.   Inteligencia ciega destruye los conjuntos y las totalidades, aísla todos sus objetos de sus ambientes. No puede concebir el lazo inseparable entre el observador y la cosa observada. Las realidades clave son desintegradas.

Para los autores Derk y Laura Cabrera, quienes se han dedicado a hacer comprensible y asequible la complejidad desde el pensamiento sistémico, la representan como un modelo de pensamiento que nace a la par que surgen problemas enrevesados o multidimensionales. Es la presencia constante de los problemas complejos en la vida de las personas lo que demanda soluciones, o más bien formas de abordar dichos problemas de manera igualmente compleja “To save our planet, solve crises, understand complex systems and their wicked problems, we don’t just need better scientists who think more systemically, we need better citizens who think systemically.” (Cabrera,2015, p. 7)

Fotografía: Gimnasio Campestre

Es a partir de estos problemas complejos de la realidad que se puede extraer una definición de lo multidimensional como una característica fundamental de la complejidad, como aquello que está compuesto por varias partes, que atiende a diversos elementos, escenarios y así mismo disciplinas: “You have to take into account more stuff. There are more interrelations,more people involved, more disagreement, and less reliable information” Cabrera, Derek. Cabrera Laura (Cabrera,2015, p. 7). Lo multidimensional atiende a categorías asociadas a la ruptura de aquello que es visto desde una sola mirada, casi siempre tradicional y excluyente; lo multidimensional de los problemas de la realidad debe ser visto también desde lugares no lineales, no únicamente antropocéntricos, sino desde apuestas adaptativas y orgánicas y sobre todo interconectadas. 

Qué es la complejidad entonces según la conjunción de estos dos autores; A primera vista la complejidad es un tejido (“complexus”: lo que está tejido en conjunto) de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados: presenta la paradoja de lo uno y lo múltiple. Al mirar con más atención, la complejidad es, efectivamente, el tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico. Así es que la complejidad se presenta con los rasgos inquietantes de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, la ambigüedad, la incertidumbre.

En el Libro Introducción al pensamiento complejo y otros documentos (1999) Edgar Morin recomienda, que su trabajo debe ser tomado como un método que se puede utilizar en un campo específico. Le corresponderá a cada cual, desde lo cotidiano de su quehacer, encontrar el modo de hacer jugar el pensamiento complejo para edificar una práctica compleja, más que para atarse a enunciados generales sobre la complejidad. El desafío de la complejidad es el de pensar complejamente como metodología de acción cotidiana, cualquiera que sea el campo en el que desempeñemos nuestro quehacer.

Es un proceso en curso de búsqueda de estrategias viables para un pensar complejo físico-bio-antropológico desde una perspectiva científico-filosófico-literaria, que permita una praxis ética en el campo tanto del conocimiento académico como de la praxis social. Propone, ya sea desde la cátedra o los ámbitos más diversos de la práctica, desde las ciencias duras o blandas, desde el campo de la literatura o la religión, que se interesen en desarrollar un modo complejo de pensar la experiencia humana, recuperando el asombro ante el milagro doble del conocimiento y del misterio, que hay  detrás de toda filosofía, de toda ciencia, de toda religión, y que aúna a la empresa humana en su aventura abierta hacia el descubrimiento de nosotros mismos, nuestros límites y nuestras posibilidades.

Morin propone el estudio de cualquier aspecto de la experiencia humana ha de ser, por necesidad, multifacético. La palabra complejo sufre de una tara semántica-porque lleva confusión, incertidumbre, desorden. Su definición primera no puede aportar ninguna claridad: “es complejo aquello que no puede retrotraerse a una ley, aquello que no puede reducirse a una idea simple” (Morin,1999, p. 131)

Dicho de otro modo, lo complejo no puede resumirse en el término complejidad, retrotraerse a una ley de complejidad, reducirse a la idea de complejidad. La complejidad no sería algo definible de manera simple para tomar el lugar de la simplicidad. La complejidad es una palabra problema y no una palabra solución.

Es equivocado, primero creer que la complejidad conduce a la eliminación de la simplicidad. Por cierto, que la complejidad aparece allí donde el pensamiento simplificador falla, pero integra en sí misma todo aquello que pone orden, claridad, distinción, precisión en el conocimiento. Mientras que el pensamiento simplificador desintegra la complejidad de lo real, el pensamiento complejo integra lo más posible los modos simplificadores de pensar, pero rechaza las consecuencias mutilantes, reduccionistas, unidimensionalizantes y finalmente cegadoras de una simplificación que se toma por reflejo de aquello que hubiere de real en la realidad.

La segunda ilusión es la de confundir complejidad con completud . Ciertamente, la ambición del pensamiento complejo es rendir cuenta de las articulaciones entre dominios disciplinarios quebrados por el pensamiento disgregados (uno de los principales aspectos del pensamiento simplificador); éste aísla lo que separa, y oculta todo lo que religa, interactúa, interfiere. En este sentido, el pensamiento complejo aspira al conocimiento multidimensional. Pero sabe, desde el comienzo, que el conocimiento completo es imposible: uno de los axiomas de la complejidad es la imposibilidad, incluso teórica, de una omnisciencia. Hace suya la frase de Adorno «la totalidad es la novedad». (Mendez, 2013, p. 7) Implica el reconocimiento de un principio de incompletud y de incertidumbre. Pero implica también, por principio, el reconocimiento de los lazos entre las entidades que nuestro pensamiento debe necesariamente distinguir, pero no aislar, entre sí, porque no se puede aislar un objeto de estudio de su contexto, de sus antecedentes, de su devenir.

Para cerrar este apartado Morin advierte que la complejidad es un llamado a la racionalidad y que nos es necesaria una toma de conciencia radical: esos errores, ignorancias, cegueras, peligros, tienen un carácter común que resulta de un modo mutilante de organización del conocimiento, incapaz de reconocer y de aprehender la complejidad de lo real. 

MATERIALES Y MÉTODOS

El método a implementar tiene un enfoque cualitativo, a través de la revisión de fuentes y el estado del arte frente a la comprensión de la complejidad y sus vertientes en la actualidad en la actualidad. El uso de una metodología cualitativa significa que se hará uso de sistema metodológico donde se llevarán a cabo procesos múltiples como: la interpretación, el análisis, la crítica, la comparación y la construcción de nuevos significados. (Maanen 1983)

La naturaleza misma de la investigación sobre el pensar y más aún sobre la complejidad en el pensar, orienta enfoques de análisis interdisciplinarios, transdiciplinarios y contra disciplinarios; desde miradas que no son ni subjetivas ni objetivas sino como lo indica el método cualitativo mismo, son: interpretativas; en las que de manera inductiva se busca encontrar qué aspectos delimita y caracterizan el pensamiento complejo y lo diferencia de las ciencias de la complejidad y del pensamiento sistémico y principalmente qué elementos y patrones los unen como algunas de las vertientes de la complejidad. 

Como finalidad principal del uso de la metodología cualitativa se pretende el uso de varias estrategias interpretativas para construir un macro-concepto válido, esclarecedor y significativo que valga la pena divulgar a la comunidad del Gimnasio Campestre.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Pensamiento complejo y ciencias de la complejidad:

La complejidad organizada surge el último tercio del siglo XX como un método o más bien como un acercamiento a un método para abordar las problemáticas de la ciencia que no responden a modelos simples “un temprano retoño de esta idea germinó en la obra El nuevo espíritu científico de Gastón Bachelar, publicada en 1934, en cuya búsqueda de una epistemología no cartesiana afirmaba “lo simple es siempre lo simplificado; no podría ser pensado correctamente más que en tanto aparece como producto de un proceso de simplificación” (Bachelard, 1934, p. 32). Esto ya deja ver la incipiente pero apremiante necesidad de pensar en formas no simples de abordar problemas de manera no simplificada por ser problemas que no son de naturaleza simple.

Como se indica en el prólogo de la obra guía de este artículo: Las vertientes de la complejidad, es en la segunda mitad del siglo XIX que se avanza científicamente a abordar los problemas de la complejidad desorganizada. Este tipo de problemas representan la presencia de una diversidad y casi infinitud de variables; a diferencia de los problemas de la complejidad organizada, que no están representados por el número de variables sino por las relaciones y el tipo que estas desarrollan. Es en este panorama de los problemas de la complejidad organizada que el autor Enrique Luengo propone abordar las diversas vías o vertientes de la complejidad como formas de estudiar los problemas de la complejidad organizada “Enrique Luengo nos muestra la variedad caleidoscópica de las diversas vertientes teórico-metodológicas que constituyen vías estratégicas para aproximarse a la comprensión de los problemas de la complejidad organizada” Luengo (2018).

A diferencia de los autores y las propuestas sobre la complejidad revisadas en el marco referencial de este artículo la propuesto de Enrique Luengo es no tomar partido por cuál es el mejor método, cuál vertiente tiene mayor impacto o peso científico sino ver las características relevantes de cada aproximación y así su diferenciación de las otras. Es decir, ya desde su enfoque analítico maneja una metodología fiel a las formas de pensar la complejidad; pero tal vez lo más importante es en primer lugar intentar dar una definición de qué se entiende por complejidad: La complejidad hace referencia a la integración de una diversidad de variables que se relacionan a través de diferentes tipos de interacciones dando como resultado un sistema. La complejidad alude a una integración organizada y se opone a la fragmentación o separación porque su esencia misma está en las relaciones entre las variables.

Es frente a las problemáticas propias de la complejidad que se construyeron las tres vertientes que buscaban ser abordadas por Carlos Maldonado y Nelson Alfonso Gómez y Cruz:

Gráfico 2: (Maldonado y Gómez Cruz 2011 p. 45)

Aunque Enrique Luengo propone dos vertientes más, el paradigma ecológico y los enfoques holistas, esta investigación se ceñirá a las tres vertientes propuestas por Maldonado y Gómez Cruz.

Una de las vertientes más conocidas y muchas veces confundidas y tomadas como sinónimo de complejidad es el pensamiento complejo; Para el que Edgar Morin es uno de los principales exponentes. Quien lo define como la complejidad general o generalizada, desde una mirada ontológica de la naturaleza de la realidad y desde una aproximación epistemológica.

El pensamiento complejo es una mirada al mundo social a través de relaciones complejas que apuntan a las raíces ontológicas de este; dicha mirada es precisamente el método o las formas epistemológicas de abordarlo. El pensamiento complejo bebe de una variedad de pensadores de la filosofía que fueron delimitando y construyendo el camino desde Heráclito, Montaigne, Pascal, Baruch Spinosa, la dialéctica Hegeliana.

Una de las aproximaciones que propone Enrique Luengos, es mediante principios generativos del conocimiento y que Morin también reconoce como “principios autónomos a conocer”.

Principios autónomos a conocer: 

Es propio del pensamiento complejo evitar las divisiones en el mundo y comprender la unicidad de la realidad y del mundo. El principio sistemático alude a la organización o comprensión global de la realidad.

El principio de organización en el que cada una de las partes de la imagen contiene casi la totalidad del objeto representado. Esto es que las partes representan al todo y es “el principio de la organización poli-celular de las plantas, animales o humanos.

Es la asociación, relación o intercambio entre la diversidad de lógicas, enfoques y entidades que no solo sean afines, sino que hasta antagónicas para construir un diálogo organizado y no excluyente.

Este principio aclara el tipo de relación que se contempla en el pensamiento complejo y es que no se buscan relaciones simples sino en forma de bucle, circulación, circuito o de rotación que a manera de torbellino establece una relación con el todo desde su centro.

Este principio habla de la complejidad como organización como algo común en el mundo real y físico. La organización, la relación y la interacción forman parte esencial de la biología, la física y el mundo humano.

Este principio trata la realidad como en continuo movimiento, cambiante, transformadora y el compromiso de comprenderla en su complejidad.

Este principio habla de una causalidad múltiple, diversa y rica en movimientos y afluyentes que remplaza a la causalidad lineal.

Este es un principio que incluye el saber metacognitivo, donde el sujeto que conoce es parte del proceso cognitivo. “Es decir, entiende que todo conocimiento de un objeto es una reconstrucción o traducción por parte de los dispositivos bio-cerebrales de un observador situado en una cultura y tiempo dados” (Pág, 88)

Este principio busca que el pensamiento complejo rompa con cualquier pretensión de certeza o de verdad absoluta; y reconozca la verdad como relativa y temporal.

Este principio dota al pensamiento complejo de la necesidad de utilizar la creatividad, la imaginación, la incertidumbre etc. Para ayudar a completar el conocimiento, pues se reconoce la incompleta del mismo.

Este principio aclara el compromiso con la racionalidad y con la razón como medio para la comprensión de las realidades complejas. Es así, un compromiso por la verdad y por los métodos adecuados y suficientes para reconocer falencias y errores a través del uso de la razón.

Esto es el comprender como acto profundo basado en explicaciones detalladas y complejas para abordar desde particularidades y singularidades y no desde pre-conceptos, generalidades y valores universales o tradicionales.

Que hace referencia a la integración y articulación entre los conocimientos multi, inter y transdisciplinares. Se trata de mantener un diálogo permanente entre estos tres tipos de conocimiento para abordar y enfocar las problemáticas complejas.

Se trata de la apertura y la flexibilidad a la posibilidad del conocimiento entre áreas o disciplinar a través de relaciones no evidentes. La presencia del arte en la ciencia, el diálogo entre ciencia y religión. Las metáforas para resolver problemas del arte.

Gráfico 3: (Luengos, 2011 p. 47)

Las ciencias de la complejidad

Las ciencias de la complejidad hacen referencia al estudio de los sistemas dinámicos. Valdría la pena realizar una explicación acerca de las características de este tipo de sistemas.

Un sistema es un conjunto de elementos o partes que interaccionan entre sí a fin de alcanzar un objetivo concreto. (Luengos, 2011,p.50) De esta aseveración se desprenden básicamente dos elementos o implicaciones fundamentales:

La primera, que existe una influencia mutua entre sus elementos, de forma que el cambio experimentado en uno de ellos repercute y afecta inevitablemente al resto (interrelación).

Segundo, que un grupo de elementos reunidos (es decir, un conjunto), que no persigue un propósito común (un objetivo), no constituye un sistema. Sin embargo, a diferencia de la primera de las características, muchas veces ésta segunda puede ser subjetiva, dependiendo del observador.

En consecuencia, para que el comportamiento de un sistema esté adecuadamente descrito, es necesario conocer, además de sus elementos, las interacciones o relaciones entre ellos. Pero no sólo eso: también se requiere conocer sus estados (los valores instantáneos de todos los elementos) y sus transiciones (los cambios dinámicos entre esos estados). En otras palabras, se deben describir tanto la estructura (lo que es el sistema) como la dinámica (lo que hace el sistema).

Las ciencias de la complejidad entonces tienen como objeto de estudio el comportamiento adaptativo autoorganizado de fenómenos y procesos que se observan en el mundo físico, biológico y social. Una de las particularidades de las ciencias de la complejidad es la articulación de los conocimientos en torno a las problemáticas que se abordan. Esto conlleva a tener un multi lenguaje entre las diversas ciencias y disciplinas, las cuales confluyen para dar una mejor comprensión y una posible solución a un problema determinado. La incorporación de problemas frontera como el caos, la no linealidad, el no equilibrio, el azar, la incertidumbre, el desorden, la autoorganización es esencial, dado que toman los elementos anteriores como constituyentes de la realidad de un problema a resolver.

Las ciencias de la complejidad normalmente trabajan con modelos de simulación. Esto implica un énfasis en el uso de modelos computacionales, en los cuales se emplea como elemento central las matemáticas y lógicas no clásicas como las lógicas filosóficas. Esto quiere decir, que además de los métodos formales para hacer ciencia (deductivo y el empírico), se utiliza el modelaje y la simulación.  Ahora bien, siendo uno de los temas de interés de las ciencias de la complejidad el abordar el nivel de complejidad de un sistema, las ciencias de la complejidad, como toda ciencia, busca establecer un conocimiento empírico sistémico a partir de la realidad, entendiendo este problema de estudio como un tejido o intersección de sistemas complejos o abiertos, sin caer en el reduccionismo matemático, lógico o computacional.

Esta nueva mirada que ofrecen las ciencias de la complejidad nos ofrece una nueva forma de hacer ciencia. Las ciencias de la complejidad, por tener como núcleo lo integrativo, permite un mejor acercamiento al estudio de los problemas del mundo real (real Word research, real world problems). De la misma forma en que las ciencias de la complejidad favorecen los procesos de integración entre los diversos lenguajes científicos, este mismo proceso integrativo, ha permitido la creación de nuevos lenguajes y una nueva realidad.

Más allá de la aclaración de las dos vertientes de la complejidad pensamiento complejo y ciencias de la complejidad; lo que más importa en miras de acoger los objetivos de esta investigación, son los puntos de encuentro de ambos enfoques. La complejidad como tal ha sido un problema abordado en primer lugar desde la filosofía antigua y moderna (Rodríguez, 2015, p. 3), pero el problema de la complejidad migró al ámbito y preocupación de la ciencia en la modernidad (1940-1950) cuando los problemas de la racionalidad científica empezaron a ser vistos desde ópticas más amplias para ser abordados precisamente desde la complejidad.

Existen numerosas posibilidades de hacer converger ambas vertientes en función del enriquecimiento y amplitud de miradas como por ejemplo, que las reflexiones ético-políticas y en general los problemas complejos sociales y humanísticos tengan un método práctico y científico que lleve a organizar y sistematizar la forma de ver y solucionar los problemas. Así mismo, el crecimiento en términos de la visión más amplia y vasta que el pensamiento complejo puede tener con la inclusión de una epistemología que contenga los principios de la ciencia clásica.

Pensamiento sistémico:

 El pensamiento sistémico tiene su origen en el pensamiento filosófico-científico de los presocráticos. Específicamente en Anaxágoras que usa el término “sistema”, que será luego utilizado e introducido por Aristóteles. Otros filósofos que trabajan la concepción de sistema son: Hegel, Spinoza, Comte etc. El pensamiento sistémico surge de la necesidad de una ciencia que estudie el pensamiento complejo de manera organizada, así como una teoría interdisciplinar que vaya más allá de los problemas de la ciencia tradicional.

Es el biólogo Ludwing von Bertalanffy quién fue uno de los principales exponentes de la teoría general de sistemas que además reconoció la necesidad de una ciencia que proporcione los principios y modelos generales a las diversas ciencias que se enfrentan a la complejidad y que encuentre sus soluciones en la integración de las diciplinas, que a su vez comprendan el análisis de los elementos no desde una manera aislada sino integrada.

El pensamiento sistémico abarca principalmente la intensión de unificación de las disciplinas.  Por lo que el pensamiento sistémico es una forma de pensar el mundo a través de la óptica de la conectividad, las relaciones y el contexto; que busca una forma de saber “aproximado”, mas no certero. El pensamiento sistémico surge como un punto de freno necesario frente a la división y especialización entre las áreas. así cómo buscar la resolución de problemas surgidos a través de la interacción dinámica de las disciplinas pues el pensamiento sistémico abandera la interdisciplinariedad.

El pensamiento sistémico encierra un anhelo de cosmovisión cohesionada, así como un retorno a la unidad y la articulación del conocimiento buscando abarcar problemas complejos del hombre, la sociedad, la ciencia y la naturaleza (Ramírez, 2020, p. 32).

Por otra parte, dentro del pensamiento sistémico, se trabaja en particular con los sistemas complejos, que son aquellos que precisamente requieren una investigación interdisciplinaria. Los sistemas complejos son sistemas abiertos: carecen de límites bien definidos y realizan intercambios con el medio externo. “Llamaremos entonces investigación interdisciplinaria al tipo de estudio que requiere un sistema complejo. Este cambio del «punto de partida» tiene implicaciones importantes: las características de los sistemas complejos no sólo establecen la necesidad de ser estudiados con una metodología adecuada, de carácter interdisciplinario, sino que determinan, en buena medida, cuáles son las condiciones que debe reunir dicha metodología. En este contexto, metodología «adecuada» significa que debe servir como instrumento de análisis de los procesos que tienen lugar en un sistema complejo y que explican su comportamiento y evolución como totalidad organizada”., (García, 2009, p.22)

Redes de conocimiento:

Se conoce como Redes de conocimiento al proyecto de agrupación de disciplinar llevado a cabo por el Gimnasio Campestre desde el año 2021; que busca el desarrollo del pensamiento complejo a través de la interdisciplinariedad. Esta integración da como resultado la agrupación de tres Redes de conocimiento:  Red de plasticidad, estética y movimiento, Red de perspectivas sistémicas, Red de diseño y desarrollo. Cada Red agrupa un grupo de disciplinas y tiene unas metas claras frente al trabajo temático a desarrollar, así como su intención de despertar la complejidad.

4.1 La red de plasticidad, estética y movimiento tiene dentro de sus manifestaciones disciplinares las siguientes:

  • ARTES VISUALES
  • EDUCACIÓN FÍSICA
  • EXPRESIÓN CORPORAL
  • TEATRO
  • MÚSICA
  • NARRATIVAS VISUALES Y TRANSMEDIALES

Entre los aportes de esta Red a la complejidad está la expresión del pensamiento que trasciende a los objetos disciplinares. Esta idea de interdisciplinariedad busca en primer lugar, la comunicación a través de una variedad de lenguajes, como es el visual, audiovisual, corporal, motriz, musical y sonoro. Esto enmarcado en la apropiación de un lenguaje no lingüístico.

Las cuatro dimensiones humanas a desarrollar en la Red son: La sensibilidad estética, la conciencia corporal, la perspectiva o enfoque relacional y la capacidad expresiva. Estas dimensiones configuran una clara impronta de lo que la Red y el Gimnasio Campestre buscan en los estudiantes: Un sujeto sensible y consciente de la diversidad de formas de expresión que posee y sobre todo consciente de su cuerpo como principal vehículo de comunicación.

4.2. La Red de perspectivas Sistémicas agrupa las asignaturas humanísticas, desde las ciencias sociales, la literatura, filosofía y los idiomas. Es la Red de encierra la comprensión del Pensamiento complejo desde la mirada de Edgar Morin, es decir, el desarrollo del pensamiento dialógico, la intertextualidad, la lectura crítica que pone el acento en el lector como sujeto que piensa desde su contexto; esto mediante el análisis del discurso y la hermenéutica.

4.3. La Red de diseño y desarrollo contiene las ciencias tradicionales, pero desde una mirada compleja, es decir, desde problemáticas complejas que buscan la agrupación de las disciplinas tradicionales con el fin de resolver esos problemas de manera novedosa y retadora.

El macro-concepto:

Finalmente, y después de haber hecho un recorrido por las vertientes de la complejidad y cómo a través de las Redes de conocimiento se busca el reconocimiento y presencia del Pensamiento complejo en el Gimnasio Campestre se va a intentar darle una definición útil y clara de la complejidad para la institución. Pero es importante recordar los elementos a tener presente al momento de la construcción de dicho macro-concepto:

Categorías de la complejidad en el Modelo Pedagógico Relaciones propias de un Macro-concepto
Multidimensionalidad
Sistema
Globalidad
Interacciones
Complejidad
Organización

Gráfico 4: La interrelación entre el macro-concepto de Morin y el Modelo pedagógico del Gimnasio Campestre.

El macro-concepto:

La complejidad para el Gimnasio Campestre es el desarrollo de la capacidad de una forma particular de racionalidad, que se expresa a través del abordaje de problemáticas reales y urgentes que demandan una comprensión desde perspectivas interdisciplinares; Buscando así, reconocer las interacciones y organización que se llevan a cabo en dichos problemas para comprenderlos y buscar soluciones viables. 

La relación última entre las características de un Macro-concepto según Morin y la comprensión de la complejidad en el Campestre se establece a través de la comprensión del aprendizaje como un proceso de adquisición de habilidades y competencias surgidas de interacciones entre las disciplinas, sobre todo, frente a la capacidad de que los estudiantes resuelvan problemas reales y actuales reconociendo sus diversas causas e implicaciones, lo que se relaciona con la multidimensionalidad y desde una visión amplia y abarcante del problema y de los estudiantes mismos como sujetos pensantes y sintientes que forman parte de esa resolución de problemas.

CONCLUSIÓN

Una de las principales conclusiones que se obtiene después de haber realizado la interpretación y análisis de tres de las vertientes de la complejidad es la necesidad de no adherirse a solo una o unas de dichas vertientes. No se logra el propósito de la mira y pensamiento complejo si hay una inclinación o tendencia a adherirse a solo una vertiente por considerarla más apropiada, científica u objetiva. Esta mira aislada puede generar nuevamente una fragmentación y radicalización que puede convertir a la mirada de la complejidad disciplinaria y nuevamente insuficiente para responder a problemáticas complejas.

El mismo método propuesto por Enrique Luengo de utilizar una metáfora para describir el movimiento de convergencia y separación de las diversas vertientes de la complejidad es ejemplo metodológico de cómo pensar desde la complejidad. Proponer movimientos y formas fluidas como un intento de comprender las relaciones propias y novedosas entre las vertientes sin intentar hacer protagónica a una sobre otra es una forma de mirada transdisciplinar.

Como parte fundamental de este artículo se buscó construir un macro-concepto de la complejidad. La noción de complejidad, luego de haber recorrido al menos tres de las vertientes que la abordan, se considera que hace referencia a la integración de una diversidad de variables que se relacionan a través de diferentes tipos de interacciones dando como resultado un sistema. Nuestra definición de complejidad conjuga la conciencia de reconocer que hay problemas complejos en la realidad y que deben ser abordados con miradas y soluciones igualmente complejas; estas miradas son esas vertientes revisadas pensamiento complejo, pensamiento sistémico y ciencias de la complejidad. Entonces la complejidad es la relación sistemática entre problemas-soluciones.

Las Redes de conocimiento en el Gimnasio Campestre son una apuesta por integrar las diversas vertientes de la complejidad dentro del proceso formativo y evaluativo de los estudiantes de pre-jardín a undécimo. No es una tarea fácil la articulación de las disciplinas en redes, pero hay un punto que se tiene claro y es la comprensión de cómo, cuándo y a través de qué procesos académicos se está llevando a cabo un trabajo aterrizado en la complejidad en los estudiantes gracias a los mapas de dominio de competencia que son la plataforma para la evaluación y garantizan la complejidad.

El camino a seguir de esta investigación estará enfocado en resultados, es decir, en evidencias a obtener de los estudiantes donde se vea de manera clara el desarrollo de la complejidad. Donde la teoría cobre vida y grado a grado se aborden problemas complejos y su diversidad de soluciones desde una variedad de perspectivas orientadas por una integración disciplinar.

Se abre el espacio también a las siguientes preguntas:

1. ¿De qué manera las redes de conocimiento tal como están planteadas impulsan el aprendizaje de estudiantes en un ambiente complejo cuando la naturaleza de las misma aparentemente sigue siendo bastante disciplinar?

2. ¿Cuál es el despliegue metodológico de los enunciados del MDC para cada grado que permite evidenciar el aprendizaje de estudiantes de primaria y secundaria?

3. ¿Desde que perspectiva se puede argumentar que la efectividad de acuerdo con el nivel de escolaridad de nuestros estudiantes (educación básica y primaria) resulta suficientemente apropiada para encaminar procesos de aprendizaje? ¿es realmente más importante la interdisciplinariedad que la disciplinariedad? ¿es lo más adecuado?

REFERENCIAS

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