Categoría: Investigación Científica y Tecnológica

Artículo original

Comparación de la obra de Antonio Sánchez de Cozar con los cosmógrafos del Imperio Español en América 

Tomás Luzardo Prasca1, Freddy Moreno2
  1. Estudiante promoción 2024, Gimnasio Campestre
  2. Director del Centro de Estudios en Astrofísica, Gimnasio Campestre

Correspondencia para los autores: fmoreno@campestre.edu.co

Recibido: 25 de octubre de 2024

Aceptado: 8 de noviembre de 2024

Table of Contents

RESUMEN

Durante el siglo XVII, un sacerdote nacido en Mochuelo, actual San Gil (Colombia), de nombre Antonio Sánchez de Cozar (ASC) escribió un manuscrito de nombre “Tratado de la astronomía y de la reformación del tiempo” donde muestra un conocimiento bastante profundo de la astronomía, aunque todavía empleaba el modelo de Ptolomeo para describir el universo. ASC es un caso especial ya que no era cosmógrafo del imperio español, sin embargo, sus escritos muestran el interés por temas propios de este oficio como el cálculo de las fases de la luna, eclipses y observación de cometas. Para compararlo con académicos importantes de la época se hizo un estudio comparativo con Juan Ramón Koenig y Fray Diego Rodríguez, dos cosmógrafos de los virreinatos del Perú y Nueva España, quienes realizaron publicaciones en su época. A raíz de esta comparación se descubrió que ASC es un astrónomo observacional y teórico cuyo manuscrito es una pieza clave para la historia de la ciencia en Colombia y en el continente americano.

Palabras clave: Cosmógrafo, lunario, cometa, eclipses, Imperio Español.

ABSTRACT

During the 17th century, a priest born in Mochuelo, now San Gil (Colombia), named Antonio Sánchez de Cozar (ASC) wrote a manuscript called “Tratato de Astronomia y la Reformación del tiempo”, where he shows a fairly deep knowledge of the astronomy, although he still used Ptolemy’s model to describe the universe. ASC is a special case since he was not a cosmographer of the Spanish Empire, however, his writings show interest in topics specific to this profession such as the calculation of the phases of the moon, eclipses, and observation of comets. To compare him with important academics of the time, a comparative study was carried out with Juan Ramón Koenig and Fray Diego Rodríguez, two cosmographers from the viceroyalties of Peru and New Spain, who published publications in their time. As a result of this comparison, it was discovered that ASC is an observational and theoretical astronomer whose manuscript is a key piece for the history of science in Colombia and on the American continent.

Key Words: Cosmograph, lunarium, comet, eclipses, Spanish Empire.

El Gimnasio Campestre fue la primera institución en descubrir el manuscrito “Tratado de la astronomía y de la reformación del tiempo” desarrollado por Antonio Sánchez de Cozar, una figura muy importante para la historia de la ciencia y la astronomía colombiana.

Imagen 1: Representación de la orbita de la luna, hecha por Antonio Sánchez de Cozar. 

INTRODUCCIÓN

A partir de investigaciones publicadas en los últimos 5 años, el Gimnasio Campestre participó en el redescubrimiento del manuscrito “Tratado de la astronomía y de la reformación del tiempo” escrito por Antonio Sánchez de Cozar, una figura muy importante para la historia de la ciencia y la astronomía colombiana y por mucho tiempo olvidada.  Con este descubrimiento, el Colegio actualmente lidera, junto al Observatorio Astronómico Nacional, las investigaciones con respecto al autor y su manuscrito. Pero son muchas las preguntas que hay sobre este astrónomo, como por ejemplo cómo y con quien se instruyó en estos saberes, hay algún otro vestigio que haya sobrevivido y que nos dé más información sobre su trabajo.  Para profundizar un poco en el entorno académico del autor durante esta investigación haremos una comparación del trabajo de Antonio Sánchez de Cozar con el de otros astrónomos de la época en el Imperio Español. También evaluaremos los aportes de Sánchez de Cozar a la astronomía del continente por medio de un estudio bibliográfico comparativo.

MARCO DE REFERENCIA

Quien era Antonio Sánchez de Cozar (ASC)

Antonio Sánchez de Cozar Gómez (ASC) fue un sacerdote intelectual mestizo nacido en Mochuelo, hoy San Gil (Santander), donde posiblemente se dedicó a ser el capellán de la población de Vélez durante las tres últimas décadas del siglo XVII y donde desarrolló el manuscrito. Su padre fue Martín Sánchez de Cozar, nacido en la población española de Villa Nueva de los Infantes y descendiente del capitán Francisco de Murcia; y su madre, Isabel Gómez Pabón, era descendiente directa del poderoso cacique Guanienta (descendencia a la cual hace referencia en la parte final del texto) y aún vivía al momento de la redacción final del manuscrito; menciona que tenía hermanos, uno de los cuales se llamaba Martín. También se afirma que allí tenía el título de “Comisario particular delegado de la Santa Cruzada y sus Gracias” título que ostentaban numerosos curas y vicarios de poblaciones bajo el dominio español. (Moreno & Portilla, 2019) (Moreno et al., 2018)

Aparte de dicha información, el resto de su vida resulta un enigma. Es probable que dominara a cabalidad el latín, puesto que en su manuscrito redacta varias frases en ese idioma y las subraya para diferenciarlas del resto. Sin embargo, resulta desconocido el intervalo de tiempo en el que vivió, la orden a la que pertenecía y la formación académica que recibió, y si la tuvo fue muy limitada gracias a la situación geográfica de Vélez y el aislamiento académico de la entonces Presidencia de la Nueva Granada. (Moreno & Portilla, 2019) (Moreno et al., 2018). ASC era un intelectual autodidacta que escribió sobre temas observacionales como los cometas, las fases de la luna, los eclipses, etc. pero estaba también interesado en la actualización del Calendario Gregoriano. Puesto que no era un cosmógrafo imperial, no pertenecía a la élite intelectual de la época. Además de ello, era un astrónomo teórico por su propuesta del nuevo modelo del sistema solar. ASC, escribe un tratado de Astronomía en el cual se presentan temas básicos de esta ciencia. En el primer tratado se encuentra desde la descripción del cielo, el zodiaco, las constelaciones, el sistema solar geocéntrico, presenta las distancias entre la tierra y los planetas. En el segundo tratado se explican los movimientos aparentes del sol y la luna, la duración del día y del año y las fases lunares. También explica la división del día en horas, minutos, segundos, terceros, etc. También explica el calendario religioso, y quiere encontrar con más exactitud la fecha de nacimiento de Cristo. En el tercer Tratado presenta los pronósticos de las fases lunares y los eclipses entre 1675 y 1706.

Imagen 2: Representación de Antonio Sánchez de Cozar. 

Características del manuscrito

El manuscrito desarrollado por Antonio Sánchez De Cozar fue escrito a finales del siglo XVII (alrededor de 1696). Consta de 3 tratados que abordan temas de astronomía, cronología y reforma del calendario desde una perspectiva geocéntrica con la información a la que el sacerdote tenía acceso en su momento. En la actualidad el documento se encuentra en la Biblioteca Nacional de Colombia; una versión digital completa de él puede conseguirse en la página web de la Biblioteca Nacional). Es evidente que al pasar de los años el manuscrito ha perdido algunos pedazos de su información ya que cuenta con ausencias en folios de su contenido. Se puede inferir que el manuscrito es una de las 3 copias que se había enviado al rey español «por diferentes medios». El destino de esas informaciones y su posible llegada son desconocidos. El manuscrito es difícil de leer de forma fluente para lectores aprendidos en el español antiguo por su falta de puntuación (Moreno & Portilla, 2019). El autor divide el contenido del manuscrito en cinco partes clave:

  1. “CYRM [Católica Y Real Majestad] Aumentador, conservador y defensor de NSFC [Nuestra Santa Fe Católica]”, (pág. 2 a 6v). Un inicio en donde el autor se dirige al Rey.
  2. “Carta y prologo al sensor”, (pág. 7 a 9v).
  3. “Prologo al lector”, (pág. 10 a 12v).
  4. “Tratado primero de astronomía y de la reformación del Primera parte”. (pág. 13 a 44v)
  5. “Tratado segundo de astronomía y de la reformación del Segunda parte”. (pág. 45 a 77v)
  6. “Tratado tercero de astronomía y de la reformación del Tercera parte”. (pág. 78 a 123v)

Las tres partes de “Tratado de astronomía y de la reformación del tiempo” son las que recolectan las teorías y la información proveniente del manuscrito. Por ende, son las que se van a analizar a continuación:

El primer tratado está conformado por 13 capítulos. Se basa, casi en su totalidad, en la comprensión de los fundamentales de la astronomía y el posicionamiento de la tierra y otros elementos del universo. Se incluyen propuestas novedosas en el campo de la astronomía. Comienza con una breve descripción general de lo que es el universo donde describe el modelo geocéntrico del mismo de forma detallada, con influencias aristotélicas. Introduce una explicación novedosa sobre el movimiento de los cielos basada en un «nudo» o pirámide que posee cada uno y que interactúa con el punto céntrico de gravedad. Esto les da estabilidad o movimiento. Y también explica que los cielos ““son unos cascos huecos de materia cristalina incorruptible, de figura redonda esferal discontinuos unos de otros, y continuos en sus partes [. . .] unos entre otros desde el Empíreo hasta el de la Luna en cuyo centro están los 4 elementos” (pág. 13v). Uno de los aspectos a resaltar en el primer capítulo es la originalidad e independencia en sus teorías, a raíz de la observación de los cometas en 1681 y 1682, Sánchez de Cozar propone la existencia de un nuevo cielo entre Mercurio y la Luna llamado «el incógnito». Sin embargo, este primer tratado no carece de definiciones básicas de conceptos astronómicos que para la época eran novedosas, explica conceptos básicos como eclipses, Vía Láctea, zodiaco, entre otros. Del capítulo 8 en adelante se dedica a hacer cálculos donde se presentan explicaciones referentes a describir el tiempo que le toma al cielo estrellado dar una revolución completa con respecto al Empíreo, al igual que los tiempos que les toman a los planetas hacer una revolución completa con relación al cielo estrellado. En los capítulos restantes relexiona acerca de el brillo y las distancias a las que han de estar situadas las estrellas, La discusión sobre la forma y el tamaño de la Tierra, configuraciones planetarias, años “climatéricos” y naturaleza numerológica. En general, el primer tratado evidencia los conocimientos astronómicos del autor, así como su capacidad para proponer ideas propias dentro del modelo geocéntrico imperante en América en aquella época (Moreno & Portilla, 2019).

El segundo tratado consta de 17 capítulos. El tópico central del segundo tratado es todo acerca del tiempo. Los primeros capítulos son una introducción llana al concepto que se tenía del tiempo y la eternidad, donde se evidencia su influencia de la iglesia. Es desde el capítulo 3 que empieza a desarrollar acerca del evo y el movimiento de los cielos. Menciona que las “divisiones naturales” del tiempo son solo tres y corresponden al movimiento de los “dos luminares magnos”, esto es, el Sol y la Luna. Acá se empieza a presentar su modificación o reformación del calendario, donde el astrónomo propone que el año dura 365d 5h 50m 0s, el mes dura 27d 7h 43m 5s 48t y en el capítulo 4 explica que el día natural dura ∼24h 3m 57s. Su propuesta para la reforma del tiempo parte desde las bases de cómo se interpretan el sol y la luna en la sociedad del momento, por eso mismo se define el día natural como el tiempo que tarda el Sol “partiéndose de un cualquier punto del zodiaco y volviendo otra vez al mismo”. Cabe aclarar que la propuesta de reformación del tiempo surge como una crítica a distintos aspectos del calendario gregoriano. En el siguiente capítulo se habla sobre lo que ASC llama las dos divisiones del día natural donde busca darle una razón al hombre y, por ende, se preocupa por especificar el momento de la creación del mundo. Explica distintas formas de dividir y medir el día y el año. Por ejemplo, introduce una división del día basada en la influencia de cada planeta donde cada planeta “reina” exactamente sobre cada hora del día; como son siete planetas hay algunos de ellos que alcanzan a reinar hasta cuatro veces a lo largo de un día. Continuando con su reformación del tiempo, en el capítulo 6 explica varias formas de dividir la duración de los días, y son formas muy acercadas a las que usamos hoy en día. La primera es cada hora segmentada en 60 partes llamadas minutos; cada minuto segmentado en 60 partes llamados segundos y así sucesivamente. Con estas propuestas el autor toma la confianza de predecir donde deberán ocurrir los próximos equinoccios y solsticios. Dejando de lado la reformación del tiempo, desde el capítulo 9 el autor comienza a hablar de la numerología conectada con la creación de Dios, sin embargo, a esto se le añade su reformación del tiempo y son datos que no hacen mucho sentido cuando se analizan todos juntos, y luego trata de darle una fecha a los eventos de la creación, donde llega a la conclusión de que empezó el 20 de marzo. Luego, en capítulos siguientes se aborda el tema del nacimiento de Cristo donde el autor propone una fórmula para datar diferentes épocas con relación a la astronomía y llega a la conclusión de que el nacimiento de Cristo se dio en el año 3821 después de la creación. En los capítulos finales, se aborda el tema de las estaciones. En este tratado el autor muestra conocimientos de cronología y su interés en reformar el calendario según cálculos e interpretaciones (Moreno & Portilla, 2019).

Por último, el tercer tratado tiene 8 capítulos donde el tema central sigue siendo el tiempo, pero con énfasis en la explicación de la reformación del autor, los tiempos de las fases de la luna y eclipses de luna y sol. En su introducción trata de razonar con la iglesia sobre la fecha de las pascuas, teniendo en cuenta su nuevo calendario reformado. Más adelante el autor contrasta su propuesta con la del calendario gregoriano y advierte que en ciertos años particulares sea difícil establecer la fecha de la Pascua si no se sigue su reformación del calendario prediciendo que en fechas como 1704 y 1761 los cálculos del calendario gregoriano fallarían. Esta parte del manuscrito se basa en seguir dando argumentos para comprobar que su reformación del tiempo y el calendario son correctas considerando otra vez los conceptos de epactas y numero áureo. Lo acompaña de un numero de tablas de efemérides astronómicas referentes a las fases de la luna y cálculo de eclipses, las tablas se inician desde el año 1675 y se extienden hasta el año 1736. Para cada año se especifica el mes, la fase, el día, la hora y el minuto en que ocurre el fenómeno, así como el número de grados de la constelación zodiacal correspondiente. Estos son hallazgos únicos ya que constituyen las primeras predicciones de este tipo realizadas en territorio de la Nueva Granada. Durante la lectura del tratado se evidencia la falta de un capítulo referente a los cometas y un salto en el desarrollo del manuscrito ya que cambia de tinta. En general, este tratado evidencia las habilidades de cálculo del autor y su interés en producir conocimiento astronómico original y práctico referido a su propia región.

Situación de la astronomía en Europa

Mientras que ASC nacido en suelo colombiano desarrollaba sus estudios y trabajos, Copérnico ya había propuesto que la Tierra y los demás planetas giraban alrededor del Sol en un sistema heliocéntrico. Galileo Galilei y otros astrónomos europeos estaban haciendo sus hallazgos importantes a la astronomía. Teniendo esto en cuenta, es importante hacer una comparación entre Sánchez de Cozar y otros de los astrónomos más importantes de la época para evaluar la relevancia y exactitud de los hallazgos. Alrededor de 1609 se dieron avances muy importantes para la ciencia de la astronomía, fue cuando Galilei observó el cielo con telescopio y empezaba la época de la astronomía instrumental. Con ello surgen diferentes formas de abordar la astronomía, iniciando con Johannes Kepler publicando sus dos primeras leyes acerca del movimiento de los planetas en el libro «Astronomía Nova». La primera ley decía que los planetas se mueven alrededor del sol siguiendo órbitas elípticas, uno de cuyos focos es el sol y la segunda ley decía que los planetas barren áreas iguales en tiempos iguales. Mientras tanto, Galileo con su telescopio descubrió las cuatro lunas más grandes de Júpiter y empezó a observar Marte. También descubrió que la Vía Láctea está constituida por estrellas, que la luna estaba llena de cráteres, valles y montañas, que Venus presentaba fases como la Luna. A raíz de estos avances, Kepler es capaz de postular su tercera ley de movimiento planetario que dice que el cuadrado del periodo orbital de un planeta es proporcional al cubo de su distancia media al Sol. Luego de que se fundan varios observatorios en Europa, específicamente en Holanda y Dinamarca, en 1633 Galileo es obligado por la iglesia a renunciar a sus ideas y descubrimientos porque van en contra de lo que ellos proponen. Más cercano a los años de Sánchez de Cozar, astrónomos como Cristian Huygens comprenden y observan los anillos de saturno, y sus lunas. De ahí empiezan a surgir los hallazgos de Newton, y muchos astrónomos como Cassini empiezan a descubrir lunas en distintos planetas y Halley

deduce la órbita del cometa que lleva su nombre, un avance clave para la astronomía actual. A fines del siglo XVII apareció publicada la obra de Newton: Los Principios Matemáticos de Filosofía Natural. Y en 1690 Flamsteed registró al planeta Urano como la estrella 34 Tauri. Huygens publica sus investigaciones sobre la luz. Cassini observa una mancha negra sobre la superficie de Júpiter, que considera un choque cósmico. Luego, ya a principios del siglo XVIII los mismos astrónomos empiezan a publicar teorías acerca de las lunas y los cometas, entre ellos el más famoso siendo Halley en 1705. En este siglo, otro hallazgo importante es la nomenclatura numérica para las estrellas introducida por Flamsteed en 1712. Más adelante, en 1731 John Bevis descubre el primer remanente de supernova (la nebulosa del Cangrejo). Esos son los hallazgos astronómicos referentes a Europa durante los siglos XVII y XVIII. (Gómez & Pedraza, 2012)

Tipos de publicaciones astronómicas del siglo XVI-XVII

En la astronomía del siglo XVII, había distintas formas de publicar la información necesaria para el imperio y los hallazgos comprendidos por distintos científicos. Dentro de estos se encuentran:

Repertorio de los tiempos, compendio del arte de navegar, cronografías, lunarios y almanaques.

Lunarios: Un lunario servía para predecir y seguir el movimiento de la luna, sus fases y eclipses. Era importante para definir el calendario civil y los ciclos agrícolas.

Almanaques: Contenía información sobre la posición del sol, la luna y los planetas, así como predicciones astrológicas y meteorológicas. Se usaba para la navegación y la agricultura.

Repertorio de los tiempos: Publicación en la que se detallaban minuciosamente los movimientos cíclicos de los cuerpos celestes como el sol, la luna, los planetas, las estrellas y los nodos lunares. Permitía hacer cálculos astronómicos precisos.

Cronografía: Ordenaba eventos históricos relevantes en una línea de tiempo, a menudo marcando eclipses, cometas, equinoccios y otros fenómenos astronómicos significativos que servían como referencia temporal. (Velázquez, 2012)

Situación de la astronomía en el Imperio Español en América

Los astrónomos referentes al territorio americano fueron encontrados por medio de un análisis bibliográfico del libro “Mathematical Works Printed in the Americas, 1554-1700” de Bruce Stanley Burdick (2009).

El territorio americano también estuvo al tanto de los avances astronómicos que se desarrollaban en el continente europeo, y no se quedaron atrás con publicaciones y hallazgos que se remontan a la época entre el siglo XVII y XVIII. Numerosos astrónomos y científicos se encuentran al buscar publicaciones referentes a la astronomía en América. Esto es principalmente a un cargo que se dio en zonas del Imperio Español en América, el cargo de cosmógrafo. A finales del siglo XVII existían dos grandes virreinatos españoles en América: el del Perú cuya capital era Lima y el de Nueva España cuya capital era México. La cosmografía es la ciencia que describe las características del universo en forma de mapas, combinando elementos de la geografía y la astronomía, el cosmógrafo era aquel encargado de descubrir las estrellas y el universo. Para cada virreinato existía el cargo de cosmógrafo, quien estaba encargado de calcular y publicar información astronómica anual para ser usada en estos territorios. Así mismo, este cargo lo desempeñaron varias personas, sin embargo, para el caso del Perú el cosmógrafo contemporáneo a Sánchez de Cozar fue Juan Ramón Koenig y para Nueva España fue Fray Diego Rodríguez. En las colonias americanas los astrónomos que publicaron información importante fueron Samuel Green y Marmaduke Johnson.

Juan Ramón Koenig (Coninck) nace en 1623 en Malinas, Bélgica donde recibe una formación extensa en colegios jesuitas donde fue alumno de Grégoire de Saint- Vincent. Poco después se graduaría como doctor en teología lo que lo lleva a Perú en 1647 para trabajar en las misiones de Santa Cruz siendo el asistente del cosmógrafo Francisco Ruiz Lozano. Años después se convirtió en el cosmógrafo mayor del Perú. De su desempeño como cosmógrafo destaca la observación detallada de un cometa en diciembre de 1652 donde dice: «nació, al parecer, en la constelación de Argos … el día 20 lo vi a los pies de Orión, luego hacia el escudo de esta constelación, luego cerca del ojo de Tauro y desviase hacia las Pléyades y distando tan sólo un pie geométrico de ellas se dirigió al Norte entre el pie de Medusa y la cabeza de Perseo, desapareciendo en la proximidad de Casiopea” (Ortiz, 1997).

También fue el principal responsable de empezar las cátedras matemáticas en la Universidad de San Marcos, cargo por el que se le confunde erróneamente con su antecesor. Cumpliendo con su trabajo como cosmógrafo se dice que Koenig publicó anualmente entre 1678 y 1708 diversos trabajos astronómicos bajo el título de lunarios. Actualmente solo se conocen dos de estos publicados en 1696 y 1699. Ambos están incompletos, pero se inician con una suerte de diálogo entre el autor y las estaciones del año. El Lunario de 1696 tiene algunas páginas más, en las que aparece la predicción de los seis eclipses que tendrán lugar dicho año, dos de Luna, visibles en Lima, y cuatro parciales de Sol. También, su trabajo matemático destaca en su obra principal Cubus et Sphaera Geometrice Duplicata publicado en Lima en 1696 donde presenta su proyecto para las murallas de Lima. Durante la época, Koenig propuso los planos para amurallar a Lima y resguardarla de posibles peligros generados por las incursiones recurrentes en el Perú. Sus últimos esfuerzos se basaron en trazar mapas de las regiones importantes de Suramérica ante los intentos de violencia de los portugueses en el Río de la Plata. A eso del 19 de Julio de 1709 el cosmógrafo muere y con él varios de sus bienes fueron destruidos con el fin de que nadie se enterase de sus secretos. A su nombre se hizo la biblioteca de Coninck que contó con 755 volúmenes de su autoría (Ortiz, 1997).

En el caso de México el cosmógrafo contemporáneo con ASC fue fray Diego Rodríguez. Nacido en Atitalac, México en 1569, cuyos padres de origen español fueron: Pedro Rodríguez y María Meprada. Fue bautizado en 1596 por el cura Juan de Aranguren. A pesar de la situación económica, sus padres deciden enviarlo a estudiar a Ciudad de México donde empieza su trayecto en la gramática seguido por la filosofía y una vez ingresado a los mercedarios se da en los estudios de la teología. En 1613 se gradúa de bachiller, iniciando su vida académica al dar la primera catedra de matemáticas en la Real y Pontificia Universidad de México. El historiador de la ciencia Elías Trabulse, ha destacado varios de los trabajos de Fray Diego Rodríguez y es por ello por lo que hoy en día varios de sus manuscritos y sus hallazgos son importantes para la historia de la astronomía americana. Su vocación principal se centra en las matemáticas, pero es uno de los personajes que muestran capacidades especiales para abarcar diversos campos de la ciencia. Dentro de ellos, Rodríguez aborda la astronomía, la astrología, la ciencia de los números, la geografía, la ingeniería e incluso la gnomónica. Así mismo, incursiona en la instrumentación construyendo relojes de sol y aparatos de ingeniería y astronomía. Se conocen entre cinco y seis obras escritas, donde se evidencian sus aportes científico-técnicos. Muchos de ellos son manuscritos matemáticos que hablan de la geometría y la tabla algebraica, sin embargo, según Trabulse (2017) los manuscritos que hablan de la astronomía son los siguientes:

  • Tratado del modo de fabricar reloxes Horizontales, Verticales, Orient.s. etc. Con declinación, inclinación, o sin ella: por Senos rectos, tangentes, etc., para por vía de Números, fabricarlos con facilidad. Por el P. F. Diego Rodríguez Mercedario Calzado de Méjico. Lleva 145 folios.
  • Modo de calcular cualquier eclipse de Sol y Luna según las tablas arriba puestas del movimiento de Sol y Luna según Tichon. Tiene 15 folios.
  • Doctrina general repartida por capítulos de los eclipses de Sol y luna y primero de los de Sol que suceden en los 90 grados de eclíptica sobre el horizonte en todas las alturas de polo así septentrionales como Por el P. F Diego Rss. del orden de Ntra. Sra. de la Merced Red. de Captivo. Consta de 70 folios.
  • Discvrso/etheorologico/ del nuevo cometa, visto en/ aqueste hemisferio mexicano; y generalmente en/todo el Este año de 1652. decifrado/A la Inmaculada Concepción de MARIA Santísima, /Madre, y Señora Nuestra.

/ Compvesto/por el Padre Presentado Fr. Diego Rodrigvez. del/Orden de Ntra. Señora de la Merced, Rèuención de cautivos/y Cathedratico en propiedad de Mathematicas en aquesta/Real Universidad de México. (Ortiz, 1997).

MARCO METODOLÓGICO

La investigación será un análisis del discurso de tipo histórico, a partir de los libros de referencia (fuentes primarias y secundarias), busca identificar, analizar y encontrar información para inferir acerca de la posición y condición de astrónomo de Antonio Sánchez de Cozar con base a los astrónomos del imperio español de su época. Para esto se comenzará con una búsqueda bibliográfica para encontrar diferentes publicaciones de América en los años entre 1600-1730. El propósito principal de estas búsquedas será encontrar referentes mexicanos o peruanos para comparar el nivel de sus hallazgos con aquellos de Sánchez de Cozar. En este contexto, se enfocará la investigación geográficamente en México y Perú, ya que durante el siglo XVIII y principios del XVIII, ambos virreinatos contaban con cosmógrafos, individuos encargados de elaborar y publicar almanaques anuales que abordaban temas relacionados con aplicaciones prácticas de la astronomía, mapas, instrumentos y pronósticos como eclipses específicos de la región para un periodo determinado. Se tiene como referencia el trabajo de Burdick (2009) quien hizo un inventario de las publicaciones sobre astronomía y matemática entre los siglos XVI al XVIII en el continente americano.

Durante esta investigación se hará un análisis de carácter cualitativo y comparativo de los trabajos en astronomía realizados por los astrónomos encontrados durante el siglo XVII localizados en México y en Perú para compararlos con lo hecho por el astrónomo Antonio Sánchez de Cozar. Colombia por ese entonces no era un virreinato y dependía del gobierno del Perú, por ende, no tenía el cargo de cosmógrafo, En el análisis se tendrá en cuenta el tipo de publicaciones que realizaba, trabajos que realizaba para el gobierno virreinal, reporte de fenómenos astronómicos e intereses personales.

Imagen 3: Representación del universo según Antonio Sánchez de Cozar en su manuscrito «Tratado de astronomía y de la reformación del tiempo».

Figura 1: Muestra el cálculo de las fases lunares hecho por ASC en los meses Enero-Mayo de 1678.

Figura 2: Muestra los cálculos de Green y Johnson para el calendario lunar del mes de agosto del año 1661.

ANÁLISIS

La concepción de la astronomía ha cambiado significativamente en los últimos años, y esto es gracias a los hallazgos de astrónomos que hicieron posible un avance en la ciencia durante los siglos XVII y XVIII. Durante este trabajo se han analizado estos avances para poner un punto de comparación sobre los hallazgos de Antonio Sánchez de Cózar en su manuscrito: Tratado de Astronomía y de la Reformación del Tiempo. Consta de tres tratados cuyo contenido se discutirá más adelante. Mientras que ASC desarrollaba su trabajo, había otros astrónomos contemporáneos que también estaban desarrollando sus propios lunarios y almanaques, con la gran diferencia de que sus hallazgos si fueron publicados y hoy en día son considerados como pioneros americanos de la astronomía del continente. Como se observa en el título del manuscrito uno de los objetivos de ASC es mejorar el cálculo de la duración del día y del año y a partir de estos datos mejorar el Calendario Gregoriano y así llegar a una fecha más exacta del nacimiento de Cristo.

Se ha hablado de Juan Ramón Koenig y Fray Diego Rodríguez, dos intelectuales que desempeñaron el cargo de cosmógrafos por las mismas fechas que ASC estaba trabajando en su manuscrito. Una de sus tareas principales era desarrollar lunarios y almanaques anuales donde detallaran, fases lunares, signos zodiacales y observación de planetas a lo largo de los meses. Además, reportaron observaciones de cometas.

Fray Diego Rodríguez publicó sus obras a mediados del siglo XVII y una de las más llamativas se titula: “DISCVRSO/ETHEOROLOGICO/ DEL NUEVO COMETA” (1652), gran parte de información que se tiene de este documento y de los hallazgos en general de Fr. Diego se encuentra en el libro “Del estamento ocupacional a la comunidad” de María Luisa Rodríguez (2004) donde habla de su historia y su importancia. Un importante aporte de Fray Diego es la divulgación de las nuevas teorías de Copérnico, Tycho Brahe y Galileo, aunque por presiones propias de su condición religiosa debió hacerlo en forma velada. No creía en los cielos cristalinos propuestos por Ptolomeo, sino que los cielos estaban llenos de una sustancia llamada éter. Sus principales aportes estuvieron en el campo de las matemáticas en el estudio de las ecuaciones de tercero y cuarto grado siguiendo los matemáticos italianos del siglo XVI, los logaritmos y su aplicación a temas astronómicos (Trabulse, 2017). ASC aplicaba todavía la Teoría Geocéntrica y describía los cielos como cascos de material incorruptible y cristalino.

Por el lado de Koenig, desempeñó su trabajo e hizo publicaciones durante los años 1678 y 1708 bajo el título de lunarios, sin embargo, hoy en día solo se conocen dos de ellos: el de 1696 y el de 1699. Ambos están incompletos, pero son suficientes para concertar una comparación entre sus hallazgos y los de ASC. En ellos se muestran los pronósticos de eclipses de luna y de sol. Pero su principal esfuerzo estuvo en la construcción de mapas debido a la presión portuguesa sobre los territorios del virreinato del Perú. A Koenig se le atribuyen los mapas de las provincias de Buenos Aires, Paraguay y Tucumán. También trazó un segundo mapa, de mayor escala, en el cual se veía «la boca del Río de la Plata hasta las juntas del Paraná con el Río Uruguay y Río Negro. Koenig también debió dedicar buena parte de su tiempo a la construcción de fortalezas para proteger las ciudades de Lima y Panamá (Ortiz 2021).

Durante la investigación encontramos que es muy difícil conseguir los documentos como almanaques y lunarios de la época. En el caso de las colonias inglesas en América también se publicaron lunarios y almanaques, de ellos se encontraron algunos como el: “An Almanac for the Year of our Lord” publicado en 1661 por Samuel Green y Marmaduke Johnson (Burduick, 2008).

En términos de formato, la información está abordada por distintos tomos o tratados que abordan distinta información importante para el manuscrito. En este caso los autores se asemejan cuando empiezan a hablar del calendario y de las fases lunares. La figura 1 muestra el formato en el que los autores angloparlantes daban la información como calendario: fecha, signo zodiacal, fase lunar y hora.

Por el otro lado, ASC usa un formato más sencillo da la hora de las fases llena y nueva y la constelación en que suceden, figura 2.

El manuscrito de ASC consta de tres tratados: el primero trata de la comprensión de los fundamentales de la astronomía y el posicionamiento de la tierra y otros componentes en el universo. El segundo tratado habla del tiempo y sus divisiones, teniendo en cuenta la luna, el sistema solar y la distancia. Y, por último, el tercer tratado se basa en explicar a fondo su proposición de la reformación de los tiempos.

Esta estructura muestra que ASC buscaba hacer un libro en el que se resumiera todos los temas necesarios para entender el universo y sus movimientos. Los trabajos de Koenig y Rodríguez son más del tipo práctico que aparece en los almanaques y lunarios.

ASC proponía un universo geocéntrico, que ya estaba revaluado en Europa cerca de un siglo antes. Hay que resaltar que en la Nueva Granada las teorías modernas como la copernicana llegaron tarde hasta el siglo XVIII. Sin embargo, ASC propone algo novedoso, como la inclusión de una órbita más allá de la luna para los cometas. Fray Diego Rodríguez al tener el cargo de cosmógrafo y al vivir en la Nueva España hoy México, tuvo acceso más rápido a las teorías modernas, aunque su condición religiosa no le permitía toda la libertad para enseñarlas. Koenig era un religioso de la Compañía de Jesús y al ser europeo seguramente conocía a Copérnico y a Galileo, sin embargo, no se tiene información sobre que teorías enseñaba.

ASC tiene el mérito de haber hecho los primeros cálculos de los movimientos de un cometa en suelo colombiano.

Observé su movimiento en aquellos 45 días que duró desde el 4 de enero en que se apareció, hasta 15 de febrero en que feneció; cual hallé ser de un grado y 12 minutos en cada día: y así le corresponde caminar o moverse en cada hora, 3 minutos de grado y avanzar en cada año 14 signos y 18 grados y dará una vuelta al zodiaco en 300 días cabales. (Sánchez, 1696, pp.48-49).

Otro aspecto novedoso es que el autor sitúa los cometas observados en una órbita más allá de la luna, figura 3. La propuesta observacional de ASC acerca del cometa es comprobada por su propio análisis:

Ya que pudiéramos aplicar que este cielo fuese uno de aquellos de aquella multitud de casco que los antiguos opinaron en la compostura de cada cielo planetario: más de cualquier suerte que sea, su lugar no es en otra parte que en el intermedio de el de la Luna, y el de Mercurio: no solo por haber visto yo pasar la Luna por debajo de él, por dos veces (Mercurio) si no mayormente porque su movimiento no puede darse desde el cielo de Mercurio para arriba, porque precisamente hubiera de ser más tardo, como lo es el de todas esas esferas. (Sánchez, 1696, pp.50).

Figura 3: Representación de la órbita de los cometas  entre la luna y mercurio de ASC.

Sin embargo, la propuesta de ASC es netamente de observación y no hace un análisis sobre el paralaje del cometa porque no cuenta con otra observación desde un lugar distante que sustente una posición más lejana que la Luna (Moreno & Portilla, 2019).

En el siglo XVII los cometas eran astros de mal agüero y tenían efectos astrológicos. La aparición de los cometas de 1681 y 1682 (Halley) dio pie para que el ASC expusiera cómo iba a afectar el paso de estos astros a los países europeos y, específicamente, a los católicos que estaban en conflicto con los musulmanes, pronóstico astrológico aún utilizado por numerosos autores de la época.

Ahora, para Koenig y Rodríguez su encuentro con cometas se dio en el año 1652 cuando analizaron el mismo cometa en territorios diferentes. “En diciembre de 1652, se pudo ver en el cielo cusqueño el mismo cometa que el fray Diego Rodríguez y su discípulo Francisco Ruiz Lozano observaron en México” (Ortiz, 1997). El jóven Koenig llevó a cabo sus propias observaciones al cometa, compartiéndolas luego con el padre Atanasio Kirchner por medio de una carta. Dicha carta es uno de los únicos documentos que se encuentran acerca del análisis de Koenig hacia los cometas, en ella el astrónomo propone que el cometa:

«nació, al parecer, en la constelación de Argos … el día 20 lo vi a los pies de Orión, luego hacia el escudo de esta constelación, luego cerca del ojo de Tauro y desviase hacia las Pléyades y distando tan sólo un pie geométrico de ellas se dirigió al Norte entre el pie de Medusa y la cabeza de Perseo, desapareciendo en la proximidad de Casiopea» (Ortiz, 1997)

Ahora, por el lado de fray Diego, el avistamiento del cometa a finales de 1652 con el apoyo de Francisco Ruiz Lozano dio pie para que el astrónomo desarrollara distintos trabajos de análisis y teorías referentes a los cometas. Estos trabajos se caracterizaron por mostrar el pensamiento astronómico de Rodríguez y su entendimiento de los cometas se ve a fondo en su obra “Discvrso/etheorologico/ del nuevo cometa, visto en/ aqueste hemisferio mexicano; y generalmente en/todo el mundo.” Rodríguez además de resaltar la importancia de los cometas también habla de los “Efectos buenos y malos de los cometas”. De nuevo, esta parte final recoge el barroco, en que se combina la astronomía y la astrología. (Rodríguez, 2004).

CONCLUSIONES

Los referentes comparados son astrónomos que se rigen desde diversas disciplinas y que tienen bases matemáticas marcadas para escribir sobre temas astronómicos, por ende, esta información se puede validar.

A partir del estudio del manuscrito de ASC y del análisis comparativo hecho con los distintos autores contemporáneos referentes al territorio americano, es válido decir que ASC puede considerarse como uno de los astrónomos más completos de las colonias españolas en América del siglo XVII porque:

  • Escribe un tratado sobre la astronomía completo desde la parte teórica hasta la parte observacional.
  • Propone avances novedosos: Una órbita para los cometas, la reformación del tiempo y corrección del calendario.
  • Está interesado en mejorar la exactitud del Calendario Gregoriano, a partir de mayor exactitud de la duración del día y del año.
  • Produce tablas sobre las fases de la luna y cálculo de eclipses de sol y luna para el periodo 1675 1736.

ASC es un astrónomo más puro, se enfoca en producir temas netamente astronómicos mientras que los otros se enfocan en la astronomía en conjunto con el desarrollo de mapas (en el caso de Koenig) y la construcción de relojes de sol (en el caso de Rodríguez). Esto puede ser debido a que Koenig y Rodríguez eran cosmógrafos y recibían un sueldo por el cual debían hacer con dichos recursos lo que el gobierno le pidiera a cambio. Ellos debían hacerse cargo de múltiples tareas mientras que ASC, se enfocaba en producir temas netamente astronómicos, los cuales se muestran en su manuscrito académico sin tareas de tipo administrativo y productivo.

Al hablar del análisis del cometa, se concluye que todos los análisis propuestos por los autores de comparación (Koening y Rodriguez) fueron netamente observacionales, mientras que ASC hace una aproximación a cálculos matemáticos cuando trata de predecir el movimiento del cometa teniendo en cuenta los días avistados y el tiempo por cada día. Esta información, como fue dicho anteriormente, fuer resultado de los primeros intentos de calcular el movimiento de un cometa en territorio colombiano, es ahí donde se ve la completitud de los hallazgos de ASC. El manuscrito de ASC es una pieza clave en la historia de la astronomía continental, contiene aportes muy valiosos, teorías fundamentadas, e información completa que de haber sido publicada ASC sería considerado como el astrónomo pionero en la Nueva Granada, hoy Colombia, y uno de los primeros en escribir de astronomía en todo el continente americano.

REFERENCIAS

Burdick, B. S. (2009). Mathematical Works Printed in the Americas, 1554-1700. John Hopkins University Press. (Original work published 2009)

Gómez, F. F., & Pedraza, A. J. (2012). Línea del Tiempo de la Astronomía Europea. In Universidad Nacional Autónoma de México (p. 40). https://www.astroscu.unam.mx/IA/images/linea.pdf

Green, S., & Johnson, M. (1661). In Pursuit of a Vision: Late-Nineteenth Century BenefactorsLink.

Moreno, F., Portilla, J. G., & Zitzmann, W. (2018). Aproximación al estudio del manuscrito “tratado de astronomía y de la reformación del tiempo” del licenciado Antonio Sánchez de Cozar. ASTROLABIO, 17, 60–74.

Moreno, F., & Portilla, J. G. (2019). Un manuscrito de finales del siglo XVII: primera manifestación de un estudio astronómico y cronológico autóctono en territorio neogranadino. Revista de La Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 43(167), 255–272.

Orozco, S., & Molina, S. (2021). A mestizo cosmographer in the new kingdom of Granada: astronomy and chronology in Sánchez de Cozar Guanientá’s tratado (c.1696).

ANNALS OF SCIENCE, 78(3), 295–333.

Ortiz, J. (1997). LOS COSMÓGRAFOS MAYORES DEL PERÚ EN EL SIGLO XVII.

BIRA, 1(24), 369–389. Acuedi.

Rodríguez-Sala, M. L. (2004). Del estamento ocupacional a la comunidad científica: astrónomos-astrólogos e ingenieros, siglos XVII al XIX. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales.

Sánchez de Cozar, A. (1696). Tratado de Astronomía y de la Reformación del Tiempo.

Vélez

Stanley, B. (2009). Mathematical Works Printed in the Americas, 1554-1700” USA.

Trabulse E. (2017). Historia de la ciencia en México. Fonde de Cultura Económica. México.

Velázquez, M.T. (2012). La representación del tiempo en un género de escritura del siglo XVI: los repertorios de los tiempos. Revista Fuentes Humanísticas, 24(45), 33–49.